Una iniciativa que integra tecnología y control médico propone un nuevo enfoque para bajar de peso

La Organización Mundial de la Salud clasifica la obesidad como una enfermedad crónica compleja, influenciada por factores genéticos, neurobiológicos, conductuales, así como por el entorno y el acceso a alimentos saludables. Esta patología representa uno de los principales retos de salud pública en el mundo.

El doctor Shantanu Gaur, médico y empresario estadounidense, visitó Argentina para presentar uno de los programas más reconocidos globalmente para la pérdida de peso. Con más de 200,000 tratamientos realizados en diversas naciones, su enfoque combina un balón gástrico ingerible con un programa de seguimiento médico y cambio de hábitos, enfocado en lograr resultados sostenibles y mejorar la salud metabólica.

Un enfoque integral a la pérdida de peso

Gaur, fundador y CEO de Allurion, enfatiza la importancia de ver la pérdida de peso como un proceso integral. “Bajar de peso es solo una parte de la ecuación. Mantenerlo y perder grasa sin afectar la masa muscular es el verdadero desafío”, afirmó.

El balón gástrico, que se presenta como una cápsula ingerible, se expande en el estómago, ocupando espacio y promoviendo la saciedad. Su colocación no requiere cirugía ni anestesia, lo que lo convierte en un método mínimamente invasivo. Sin embargo, el verdadero diferencial radica en el programa que lo acompaña, que incluye seguimiento médico, una aplicación móvil con recursos educativos, y un coach virtual que brinda soporte continuo.

Resultados prometedores

El objetivo del programa es lograr una pérdida de peso de calidad. Gaur destacó que se busca preservar la masa muscular y fomentar un estilo de vida activo, con una dieta elevada en proteínas y ejercicio regular. Según datos del equipo médico, los pacientes pueden perder, en promedio, el 15% de su peso corporal, manteniendo estos resultados a lo largo del tiempo.

Nuevas oportunidades en el tratamiento de la obesidad

La llegada de medicamentos inyectables para la pérdida de peso ha abierto nuevos caminos en la conversación sobre el manejo de la obesidad. Gaur observa que, si bien esto ha elevado el interés en la temática, muchos pacientes abandonan estos tratamiento debido a la falta de un enfoque integral que fomente cambios en los hábitos.

Así, emergen posibilidades para aquellos que han dejado los fármacos y buscan alternativas sostenibles. Combinando inyectables con programas estructurados, la pérdida de peso podría superar el 20%, minimizando efectos negativos y mejorando el mantenimiento.

Impacto más allá de la balanza

El impacto del programa se manifiesta en la vida diaria de los pacientes, quienes experimentan un aumento en la confianza y mejoras en sus relaciones personales. Gaur destaca que la rapidez en los resultados genera motivación, y el enfoque en hábitos duraderos permite un cambio significativo en la relación con la comida y el cuerpo.

América Latina, con algunas de las tasas de obesidad más altas del mundo, es un área crítica para implementar estos enfoques. En Argentina, el programa se implementa a través de una red médica especializada, respaldada por evidencia científica y apoyo profesional.