Puerto Madryn en verano: el destino patagónico que sorprende más allá de las ballenas

Cuando se piensa en Puerto Madryn, la mayoría lo asocia automáticamente con la temporada de ballenas. Sin embargo, cada vez más turistas argentinos están descubriendo que el verano es uno de los mejores momentos para visitar este rincón de la Patagonia, con playas tranquilas, naturaleza única y una gastronomía que no para de crecer.

Ubicada sobre el Golfo Nuevo, en la provincia de Chubut, Puerto Madryn ofrece una combinación poco habitual en Argentina: mar calmo, fauna silvestre, ciudad caminable y servicios turísticos bien desarrollados, pero sin el caos de los destinos masivos.

Durante los meses de verano, la ciudad cambia de ritmo. Las playas como El Doradillo, Punta Este o Cerro Avanzado se convierten en protagonistas, con aguas más templadas de lo que muchos imaginan y extensas costas ideales para descansar, caminar o practicar deportes náuticos. A diferencia de otros destinos de playa, acá no hay paradores estridentes ni multitudes: el atractivo está en la amplitud, el silencio y el paisaje.

Pero Madryn no es solo playa. El gran diferencial está a pocos kilómetros: la Península Valdés, declarada Patrimonio de la Humanidad, donde en verano se pueden ver pingüinos, lobos y elefantes marinos, además de recorrer caminos costeros que parecen sacados de otro país. Las excursiones de día completo son uno de los planes favoritos de quienes buscan algo más que reposera y sombrilla.

En cuanto a gastronomía, la ciudad viene creciendo fuerte. Hay una excelente oferta de mariscos y pescados frescos, con restaurantes que trabajan productos locales como langostinos, mejillones y centolla (según temporada), además de cervecerías artesanales y propuestas más modernas que apuntan a un público joven y viajero.

Llegar es más simple de lo que parece: se puede volar directo al aeropuerto El Tehuelche, con conexiones desde Buenos Aires, o viajar en micro para quienes buscan abaratar costos. Una vez en la ciudad, muchas zonas se recorren a pie o en bicicleta, algo que suma puntos para una estadía relajada.

¿Y los precios? Para enero de 2026, Puerto Madryn se posiciona como un destino intermedio en costos: más accesible que los grandes centros turísticos de la Patagonia y, en muchos casos, comparable con destinos de la costa bonaerense en plena temporada alta. Hay opciones de hoteles, departamentos y hostels para distintos presupuestos, y comer afuera no resulta tan caro como muchos imaginan.

Lejos de ser solo un destino de invierno, Puerto Madryn se consolida como una alternativa distinta para el verano, ideal para quienes buscan mar, naturaleza y descanso, sin resignar comodidad ni gastar una fortuna.