Bryan Mayer, la memoria del Holocausto y el silencio de Viotti en Rafaela
El pasado 27 de enero se conmemoró el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, una fecha que interpela a la humanidad y obliga a renovar el compromiso con la verdad histórica y la defensa de los derechos humanos. En ese marco, el presidente de la Nación, Javier Milei, participó de un acto en el Museo del Holocausto, donde pronunció un discurso de fuerte contenido simbólico y político.
A raíz de esas palabras, el jefe de Gabinete de la Subsecretaría de Derechos Humanos, Bryan J. Mayer, se expresó en redes sociales citando al mandatario:
“Esos viejos fantasmas que creíamos haber enterrado han vuelto a asomar la cabeza con la extrema izquierda global y el terrorismo islamista” dijo el presidente @JMilei en el museo del Holocausto. En Rafaela todavía no sabemos cuánto dinero público autorizó el intendente Viotti para auspiciar un evento antisemita hace algunos meses, donde se invitaba al público a ir con piedras. El nazismo del siglo XXI tiene muchas formas."
Mientras a nivel nacional se ratifica la importancia de la memoria y la condena a toda forma de antisemitismo, en Rafaela persiste una incógnita inquietante: todavía no se conoce con claridad cuánto dinero público autorizó el intendente Leonardo Viotti para auspiciar un evento de características antisemitas realizado meses atrás, en el que incluso se invitaba al público a concurrir con piedras.
El silencio oficial frente a ese hecho genera preocupación. La utilización de fondos de todos los contribuyentes para respaldar actividades de ese tenor no sólo resulta inadmisible desde el punto de vista ético, sino que contradice los valores democráticos y de convivencia que una comunidad debe sostener.
El nazismo del siglo XXI adopta múltiples formas. Ya no se presenta con uniformes ni símbolos explícitos, sino muchas veces disfrazado de consignas, provocaciones o discursos de odio que buscan normalizar la intolerancia. Por eso, la indiferencia o la falta de explicaciones también se transforman en una forma de responsabilidad política.
La sociedad rafaelina sigue esperando respuestas. Han pasado varios meses y no hubo una aclaración pública contundente sobre el auspicio municipal de aquel evento ni sobre los criterios utilizados para su financiamiento. La memoria del Holocausto no puede ser sólo un acto ceremonial: exige coherencia, transparencia y decisiones firmes frente a cualquier manifestación de antisemitismo.
Hoy, más que nunca, Rafaela necesita una explicación. El intendente Leonardo Viotti tiene la obligación institucional y moral de rendir cuentas. La historia ya enseñó lo que ocurre cuando se mira para otro lado. La memoria no admite silencios.