Pese al consumo récord de carne de cerdo, frigoríficos santafesinos afirmaron que "la rentabilidad es nula"
Pese a registrar niveles históricos de consumo, frigoríficos abocados a la producción de carne de cerdo atraviesa un momento complejo marcado por la pérdida de rentabilidad, el impacto de las importaciones y un contexto macroeconómico adverso.
Así lo describió Carlos Ingino, titular de Figan, firma dedicada al desarrollo de la cadena de valor porcina, en diálogo con UNO Santa Fe.
“Hace unos 20 años que en el sector porcino el consumo viene creciendo de forma sostenida y a una tasa promedio del 8% anual”, señaló Ingino, aunque advirtió que ese crecimiento no siempre se tradujo en ganancias. “En ese período hubo momentos con muy buena rentabilidad y otros con rentabilidad nula como en este momento”, afirmó.
Datos a nivel nacional
De acuerdo con datos relevados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, durante el año pasado el sector porcino a nivel nacional alcanzó un récord de faena y producción, con 8.517.433 cabezas y 812.272 toneladas, respectivamente, resultado que implicó un aumento de 2,5% para el primer rubro y de 3,4% para el segundo, en comparación al 2024.
El consumo interno de carne de cerdo también registró durante el 2025 un valor récord de 18,9 kg/hab/año, representando un incremento de 8,7% respecto al año anterior.
Rentabilidad "nula" de frigoríficos
Según explicó, la situación actual responde directamente a los precios relativos de la economía. “Esto se da en función de los precios relativos”, sostuvo, y detalló que “en estos últimos dos años, si bien la carne de cerdo sigue aumentando en su precio y el consumo aumenta, la rentabilidad viene cayendo sistemáticamente”.
En ese sentido, Ingino remarcó que “los precios de la carne de cerdo aumentan en mucha menor proporción que los demás precios de la economía” y subrayó que “en un contexto inflacionario como el nuestro, esa diferencia en precios relativos nos viene limando la rentabilidad”. El resultado, indicó, es crítico: “Hoy por hoy la mayoría nos encontramos a pérdida o ‘saliendo derechos’”.
Ponen el ojo en las importaciones
Uno de los factores que más inciden en este escenario es la apertura importadora. “Nos afectan mucho las importaciones”, alertó, y precisó que “están entrando varios cortes ‘vip’ desde Brasil a un precio económico y eso hace que nosotros no podamos integrar bien los demás cortes del cerdo”.
“El problema es que hay importaciones desde Brasil con un tipo de cambio barato. Esto fomenta las importaciones y nos perjudica mucho”, insistió el empresario, al tiempo que vinculó esa situación con las dificultades para competir tanto en el mercado interno como externo.
Aun así, Ingino destacó que el consumo continúa en alza debido a la competitividad del producto frente a otras carnes. “En el presente la carne de cerdo está a la mitad de precio que la carne vacuna, cumpliendo las mismas cualidades, y está muy acomodada con respecto al pollo. Por eso se sigue incrementando el consumo”, explicó.
De cara al futuro, el titular de Figan señaló cuáles deberían ser las condiciones para revertir el escenario actual. “Para que el escenario sea más ventajoso, y es lo que esperamos que suceda, debe pasar que la inflación siga bajando y que tienda a ser cero, que la tasa de interés tienda a ser muy baja y que el tipo de cambio tenga un valor racional en la economía”, enumeró.
En esa línea, fue crítico con la política cambiaria. “Ahora hay un tipo de cambio contenido por el Gobierno nacional y eso nos viene perjudicando”, sostuvo, y agregó que “si el país se torna más productivo y no especulativo, como lo es en este momento, se presentaría un escenario más ventajoso”.
Finalmente, Ingino remarcó el potencial desaprovechado del sector porcino argentino. “Creo que podemos ser un país exportador de carne de cerdo, que hoy no lo somos, teniendo todas las condiciones para serlo, como sí lo es Brasil”, afirmó, aunque concluyó con una advertencia: “El tipo de cambio nos perjudica tanto que no podemos exportar”.
CON INFORMACION DE UNOSANTAFE.