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Exportaciones a Estados Unidos: un récord histórico que anticipa el impacto del acuerdo comercial

  • El récord exportador a Estados Unidos superó los 8.300 millones de dólares en 2025
  • El crecimiento interanual fue cercano al 29%, aun sin el acuerdo vigente
  • El complejo energético fue el principal motor del salto exportador
  • Minería y minerales críticos ganaron peso en el vínculo bilateral
  • El acuerdo proyecta fuertes beneficios para carne y agroindustria
  • Tecnología, salud y automotriz aparecen como sectores con alto potencial

Las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos marcaron en 2025 un hito sin precedentes al superar los 8.300 millones de dólares, el nivel más alto registrado hasta el momento en la relación bilateral. El dato resulta especialmente significativo porque se alcanzó antes de la entrada en vigencia del nuevo acuerdo comercial entre ambos países, lo que refuerza la idea de que el vínculo económico ya mostraba una dinámica expansiva aun sin los beneficios formales del entendimiento.

El crecimiento interanual fue cercano al 29% y dejó ampliamente atrás el récord previo de 2022, con una mejora cercana al 25%. Este desempeño aportó una señal positiva para la generación de divisas y la balanza comercial, en un contexto marcado por el debate interno sobre la apertura económica y las expectativas que despierta la cooperación con la administración estadounidense.

El principal impulso provino del complejo energético, que se consolidó como el pilar de las ventas externas al mercado norteamericano. Las exportaciones vinculadas a hidrocarburos y energía lograron compensar el menor dinamismo de otros rubros tradicionales y explicaron buena parte del salto registrado en 2025. El desempeño del sector reafirmó su rol estratégico en la agenda económica, tanto por su capacidad exportadora como por su potencial para atraer inversiones de largo plazo.

Junto a la energía, la minería tuvo un aporte relevante. Productos asociados a minerales críticos, como el litio, ganaron protagonismo en un año atravesado por la creciente demanda global vinculada a la transición energética. Este flujo exportador estuvo acompañado por un fortalecimiento de la inversión extranjera directa de origen estadounidense en proyectos extractivos, lo que consolidó a Estados Unidos no solo como destino comercial sino también como socio inversor clave.

El récord exportador se produjo en paralelo a un comercio bilateral particularmente activo. Estados Unidos se mantuvo como uno de los principales mercados para las ventas argentinas y, al mismo tiempo, como una fuente relevante de capitales en sectores considerados estratégicos. Este doble rol refuerza el peso del vínculo económico en la estrategia de inserción internacional del país.

Las cifras de 2025 alimentan además las expectativas en torno al acuerdo comercial bilateral, que contempla la eliminación de aranceles recíprocos y la apertura de nuevas oportunidades para productos argentinos. Entre los sectores que podrían verse más beneficiados aparece la carne vacuna, con una ampliación sustancial del cupo preferencial de exportación, que pasaría de 20.000 a 100.000 toneladas anuales. De concretarse, este cambio podría traducirse en ingresos adicionales cercanos a los 800 millones de dólares para la cadena cárnica.

El entendimiento también proyecta un impacto positivo sobre el conjunto del sector agroindustrial y alimentario. Carnes aviar y porcina, lácteos, frutas, vinos y alimentos procesados figuran entre los rubros con mayor potencial de crecimiento. A esto se suman posibles beneficios para la industria automotriz, a partir del reconocimiento de estándares técnicos y de seguridad que facilitarían la comercialización de vehículos y autopartes.

Otros segmentos con perspectivas favorables son los vinculados a tecnología, dispositivos médicos, salud y productos farmacéuticos. La eliminación de trabas regulatorias y el reconocimiento de certificaciones internacionales podrían reducir costos y acelerar los procesos de acceso al mercado estadounidense, permitiendo una mayor integración de empresas argentinas en cadenas globales de valor.

El desafío hacia adelante será administrar el nuevo esquema comercial en un contexto de ganadores y perdedores. Mientras algunos sectores vislumbran una expansión acelerada de sus exportaciones, otros advierten sobre la necesidad de políticas de adaptación para enfrentar una mayor competencia. El récord de 2025, sin embargo, deja en claro que la relación con Estados Unidos ya muestra una base sólida sobre la cual construir una etapa de mayor intercambio.