El Gobierno celebró la liberación del gendarme Nahuel Gallo y agradeció el respaldo internacional
- El Gobierno celebró la liberación del gendarme Nahuel Agustín Gallo tras 448 días de desaparición forzada en Venezuela.
- La Cancillería, encabezada por Pablo Quirno, destacó la presión diplomática y las gestiones internacionales que permitieron el desenlace.
- Se agradeció especialmente el apoyo de Italia, Estados Unidos y la ONG Foro Penal.
- La ministra Patricia Bullrich confirmó que el efectivo regresa al país para reencontrarse con su familia.
- El Ejecutivo reiteró que la desaparición forzada constituye una grave violación a los derechos humanos.
- Además, exigió la liberación del argentino Germán Giuliani y de todos los detenidos por razones políticas.
La confirmación de la liberación de Nahuel Agustín Gallo puso fin a más de 14 meses de incertidumbre y abrió una etapa de alivio para su familia y para el Gobierno argentino, que celebró el desenlace como resultado de una intensa tarea diplomática y de presión internacional.
El cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina permanecía en condición de desaparición forzada desde el 8 de diciembre de 2024 en territorio venezolano. La noticia fue oficializada por el canciller Pablo Quirno a través de un comunicado en el que se detalló el alcance de las gestiones realizadas y se agradeció el acompañamiento de gobiernos aliados y organizaciones de derechos humanos.
En el texto difundido por la Cancillería, el Ejecutivo expresó su “reconocimiento por las múltiples gestiones realizadas por países aliados que contribuyeron a ejercer la presión internacional necesaria” para lograr la liberación. En particular, destacó el apoyo del Gobierno de Italia, de los Estados Unidos y de la organización no gubernamental Foro Penal, dedicada al seguimiento de casos de detenciones arbitrarias en Venezuela.
Desde la Casa Rosada subrayaron que el proceso fue el resultado de una articulación sostenida entre canales diplomáticos formales, interlocutores internacionales y organismos de la sociedad civil. Si bien no se brindaron detalles sobre el itinerario seguido por Gallo tras su salida de Venezuela, se confirmó que el gendarme ya se encuentra en camino de regreso al país y que su reencuentro familiar es inminente.
La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, celebró públicamente el desenlace. “Nahuel Gallo está volviendo a casa”, escribió en sus redes sociales, al tiempo que calificó la liberación como “una victoria” de quienes sostuvieron el reclamo durante más de 448 días. En la misma línea se expresó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, quien agradeció las gestiones “firmes y sostenidas” que permitieron el retorno del efectivo.
El caso había sido planteado por el Gobierno argentino como una grave violación a los derechos humanos. En cada comunicación oficial, la Cancillería insistió en que la privación ilegítima de la libertad y la desaparición forzada constituyen prácticas inadmisibles que deben ser condenadas por la comunidad internacional. Esa postura volvió a reiterarse tras conocerse la liberación.
También el diputado nacional Luis Petri se sumó a los mensajes de celebración y confirmó que el gendarme “recupera su libertad y vuelve a casa” luego de más de un año de cautiverio. Para el oficialismo, el desenlace representa no solo un alivio humanitario, sino también un mensaje político en torno a la defensa de los ciudadanos argentinos en el exterior.
La mención a la labor de Foro Penal remite a un esquema de monitoreo constante de detenciones consideradas arbitrarias en Venezuela. Informes y presentaciones ante organismos internacionales fueron parte de la estrategia que buscó visibilizar la situación de Gallo y sostener el reclamo en foros multilaterales.
En el comunicado difundido este domingo, la Cancillería puso el acento en el carácter colectivo de la gestión. Agradeció a “personas e instituciones que han colaborado desde el anonimato” y evitó brindar precisiones sobre la negociación que derivó en la liberación.
No obstante, el texto oficial incluyó una exigencia puntual: la inmediata liberación de Germán Giuliani, otro ciudadano argentino que permanece detenido en Venezuela, así como de todas las personas privadas de su libertad por razones políticas.
La reacción del Ejecutivo combinó celebración y advertencia. Por un lado, destacó el resultado de la presión diplomática y el trabajo coordinado con gobiernos aliados. Por otro, reafirmó su postura frente a la situación de derechos humanos en Venezuela y la responsabilidad de la comunidad internacional ante este tipo de casos.
Tras 448 días de incertidumbre, la liberación de Nahuel Gallo fue presentada por el Gobierno como una muestra de que la articulación internacional puede incidir en escenarios complejos. Mientras el gendarme se prepara para reencontrarse con su familia, la agenda diplomática argentina mantiene abierto el reclamo por quienes aún continúan detenidos.