Un tren estuvo detenido porque un gato se negó a bajar de las vías

Una escena tan insólita como tierna paralizó durante varios minutos el servicio ferroviario en Londres, Reino Unido, cuando un gato se negó a abandonar las vías y obligó a detener la circulación de trenes.

El hecho ocurrió en la estación de Clapham Junction, una de las más transitadas del país. Personal de la red ferroviaria británica Network Rail recibió el aviso de que un gato caminaba tranquilamente entre los rieles, en una zona electrificada. Por protocolo de seguridad, se suspendió el servicio mientras trabajadores intentaban retirarlo sin lastimarlo.

Según informaron medios británicos, el animal permaneció varios minutos debajo de una plataforma, ignorando los intentos de rescate. Finalmente, fue retirado sano y salvo, y el servicio se reanudó con demoras menores.

La empresa explicó que cualquier presencia en las vías —incluso de animales pequeños— obliga a detener trenes por riesgo eléctrico y de colisión. El episodio, que fue filmado por pasajeros, se volvió viral en redes sociales bajo un mismo comentario: “El gato decidió que hoy no se viaja”.