Crisis en Sadesa: peligran 400 puestos de trabajo en Esperanza en la curtiembre de la familia Galperin
La histórica curtiembre Sadesa, perteneciente a la familia del empresario Marcos Galperin, atraviesa un momento crítico y profundiza un proceso de reestructuración que genera preocupación entre trabajadores y el sector industrial. La compañía logró extender el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que había iniciado el año pasado, mientras analiza suspensiones de personal, eventuales despidos y la relocalización de parte de su producción fuera del país.
La firma, proveedora global de marcas como Adidas, Nike y Ralph Lauren, enfrenta un complejo escenario económico marcado por la caída del mercado interno, cambios regulatorios y un contexto macroeconómico que le dificulta competir en el mercado internacional.
En ese marco, la empresa consiguió extender el PPC hasta marzo y obtuvo el aval de los dos sindicatos que representan a los trabajadores de sus plantas argentinas. El mecanismo, que se tramita ante la Secretaría de Trabajo, permite a empresas con dificultades económicas readecuar sus costos laborales mediante suspensiones, reducción de jornadas o despidos bajo condiciones especiales.
Sadesa posee dos grandes establecimientos industriales en el país: uno en Esperanza y otro en Lomas de Zamora. Según fuentes sindicales, la compañía analiza despedir alrededor de 100 trabajadores y suspender a otros 200 como parte del proceso de reorganización. La planta más comprometida sería la de Esperanza, donde actualmente trabajan cerca de 400 empleados.
Paralelamente, la empresa también evalúa trasladar parte de su producción a países con costos más bajos, como Vietnam y Tailandia, donde ya cuenta con instalaciones industriales dedicadas al procesamiento de cuero.
La delicada situación de Sadesa refleja además la crisis estructural que atraviesa toda la cadena del cuero en Argentina. En poco más de una década, el sector pasó de facturar cerca de 1.000 millones de dólares en 2012 a apenas unos 100 millones anuales en la actualidad. Entre las causas se mencionan la caída de la demanda local e internacional, la presión impositiva, los costos productivos elevados y un tipo de cambio que desalienta la exportación de manufacturas.
A esto se suma una transformación global en los hábitos de consumo y en la industria del calzado y la marroquinería, donde cada vez más marcas optan por materiales alternativos al cuero natural.
Fuentes del sector advierten que la pérdida de mercados se arrastra desde hace al menos dos décadas y que muchas curtiembres operan actualmente con números en rojo o bajo procesos concursales.
La crisis también se agravó tras decisiones regulatorias recientes. A comienzos de 2025 el Gobierno nacional anunció la eliminación permanente de las retenciones para el cuero bovino crudo, una medida impulsada principalmente por los frigoríficos que buscaban exportar el insumo sin procesar. Para las curtiembres, en cambio, esto implicó perder disponibilidad de materia prima en el mercado local y enfrentar mayor competencia internacional.
La tensión dentro de la industria se explica porque históricamente el cuero debía ser tratado antes de exportarse, lo que garantizaba valor agregado dentro del país. Con la liberalización del comercio de cuero crudo, parte de ese proceso productivo podría desplazarse al exterior.
Actualmente la empresa es dirigida por Miguel Galperin, hermano de Marcos, y se presenta como uno de los principales exportadores argentinos de cuero. El nombre Sadesa proviene de la antigua denominación Sociedad Anónima de Exportaciones Argentinas.
La compañía procesa cuero vacuno destinado principalmente a la industria del calzado, la marroquinería, la tapicería automotriz y el mobiliario. Según datos corporativos, cuenta con diez plantas industriales en Sudamérica y Asia y emplea a más de 4.000 trabajadores en todo el mundo.
Fundada en 1941 en Esperanza, Santa Fe, la empresa llegó a tener cerca de mil empleados en Argentina y a procesar aproximadamente el 10% del cuero producido a nivel mundial durante su etapa de mayor expansión.
Incluso ocupa un lugar particular en la historia empresarial del país: en oficinas vinculadas a la compañía, en el barrio porteño de Saavedra, comenzaron a gestarse a fines de los años noventa los primeros pasos de lo que luego sería Mercado Libre, la plataforma de comercio electrónico creada por Marcos Galperin.
Hoy, sin embargo, el panorama es muy distinto. Con una fuerte caída de producción, un mercado global más competitivo y cambios regulatorios que impactan en la cadena productiva, la histórica curtiembre enfrenta un proceso de ajuste que podría tener consecuencias directas sobre cientos de trabajadores y sobre una industria que supo ser una de las más importantes del país.