Golpe a Cuba: EE.UU. bloquea el petróleo ruso y agrava la crisis energética en la isla
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos decidió prohibir el envío de petróleo ruso a Cuba, una medida que endurece las sanciones y profundiza la ya delicada situación energética en la isla.
La disposición, publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, busca impedir que La Habana acceda a hidrocarburos provenientes de Rusia, en un contexto marcado por apagones, escasez de combustible y una fuerte recesión económica.
La decisión llega en un momento crítico: al menos dos buques cargados con petróleo y derivados se dirigen hacia aguas cubanas. Uno de ellos, el Sea Horse, transporta cerca de 190.000 barriles de gasoil, mientras que el Anatoly Kolodkin lleva unos 730.000 barriles de crudo.
Según la firma de inteligencia marítima Windward, el primero de estos buques habría utilizado maniobras de ocultamiento, como el apagado de sus sistemas de rastreo, lo que sugiere intentos de evadir las sanciones internacionales.
Tensión creciente con Washington
Desde la administración de Donald Trump se endurecieron las restricciones hacia la isla, con el argumento de que el régimen cubano representa una amenaza. La nueva prohibición se suma a una serie de medidas destinadas a limitar el acceso de Cuba a recursos energéticos.
En paralelo, Washington advirtió que podría sancionar a cualquier país o empresa que facilite el suministro de crudo a la isla, lo que eleva la presión sobre posibles socios comerciales.
Respuesta de La Habana y respaldo ruso
El gobierno cubano, encabezado por Miguel Díaz-Canel, denunció una política de asfixia económica y llamó a resistir frente a lo que considera un bloqueo cada vez más severo.
Por su parte, Rusia reiteró su apoyo a Cuba y dejó abierta la posibilidad de asistencia financiera y energética, en un intento por sostener a su aliado en medio de la crisis.
Un escenario cada vez más complejo
La situación energética cubana se agravó en los últimos meses tras la interrupción del suministro desde Venezuela, que históricamente fue su principal proveedor de petróleo.
Con menos fuentes de abastecimiento y mayores restricciones internacionales, la isla enfrenta uno de sus momentos más críticos desde la década del 90, cuando la caída de la Unión Soviética dejó a la economía cubana al borde del colapso.
En este contexto, la llegada —o no— de los cargamentos en camino será clave para medir el impacto real de las nuevas sanciones, en un escenario de creciente tensión geopolítica y presión económica.