Juan Senn quiere ser intendente: “Rafaela hoy está triste”
Con años de militancia en el justicialismo y una trayectoria consolidada dentro del Concejo Municipal, el concejal Juan Senn decidió dar un paso más en su carrera política y blanqueó lo que hasta ahora era un secreto a voces: quiere ser intendente de Rafaela en 2027.
En una entrevista exclusiva con R24N, Senn no esquivó ningún tema. Habló de sus propuestas, de su visión de ciudad y también de los nombres propios que marcaron —y marcan— la política local y provincial. Pero, sobre todo, dejó una definición que resonó con fuerza en el escenario político rafaelino: “La ciudad de Rafaela hoy está triste”, en clara alusión a la gestión del actual intendente, Leonardo Viotti.
Un proyecto en construcción
Senn se mostró convencido de que es momento de discutir el rumbo de la ciudad. Con un discurso que combina experiencia y renovación, planteó la necesidad de “recuperar el dinamismo” que, según él, caracterizó históricamente a Rafaela.
El concejal remarcó que su eventual candidatura no responde a una ambición personal aislada, sino a la construcción de un proyecto colectivo dentro del peronismo local. En ese sentido, reconoció el legado de dirigentes como Luis Castellano y Alcides Calvo, aunque dejó entrever que el contexto actual exige nuevas miradas y decisiones.
Críticas a la gestión actual
Sin rodeos, Senn apuntó contra la administración de Viotti. Su frase —contundente y sin matices— sintetiza el eje de su posicionamiento opositor: “Rafaela hoy está triste”.
Según explicó, esa percepción se vincula con la falta de iniciativas que entusiasmen a la ciudadanía, la pérdida de protagonismo de la ciudad en la región y una gestión que, a su entender, no logra interpretar las demandas actuales.
El escenario que viene
De cara a 2027, el tablero político comienza a moverse. La irrupción explícita de Senn en la carrera por la intendencia no solo ordena al justicialismo, sino que también obliga al oficialismo a tomar nota.
Con un discurso firme, anclado en su experiencia y con críticas directas al presente, Senn empieza a construir su camino. La carrera recién comienza, pero el mensaje ya está instalado: hay quienes creen que Rafaela necesita volver a sonreír.