El caso Libra reaviva el pasado: vínculos, promociones y un entramado bajo sospecha
- El caso Libra vuelve a poner en foco antecedentes vinculados a promociones de plataformas de inversión
- CoinX acumuló denuncias por incumplimientos y fue señalada como un esquema irregular
- Se detectó un entramado de sociedades con inconsistencias operativas y falta de documentación
- Aparecieron vínculos con registros en el exterior en un contexto de auge cripto
- La justicia analiza movimientos financieros que refuerzan las sospechas sobre la operatoria
- La investigación busca reconstruir la ruta del dinero y determinar responsabilidades
A pocos días de haber asumido como diputado nacional en diciembre de 2021, Javier Milei utilizó sus redes sociales para difundir una plataforma de inversiones que prometía rendimientos elevados en un contexto de inflación creciente. La publicación, acompañada de imágenes junto al fundador de CoinX World, presentaba a la empresa como una alternativa innovadora para canalizar ahorros en pesos, dólares o criptomonedas.
Con el correr de los meses, aquel emprendimiento comenzó a acumular denuncias de inversores que advertían dificultades para cobrar los intereses prometidos. La operatoria, que ofrecía retornos inusualmente altos, terminó siendo señalada como un esquema irregular. La desaparición de sus canales de comunicación y la falta de respuestas a los reclamos profundizaron las sospechas y derivaron en investigaciones administrativas y judiciales.
En ese contexto, distintos informes oficiales detectaron que detrás de la plataforma existía un entramado de sociedades con actividades diversas. Entre ellas se encontraba Digital Pelicanoy SA, constituida en 2021 en Argentina y vinculada a servicios informáticos. La firma, junto con otras compañías, quedó bajo observación por posibles irregularidades en su funcionamiento y por la ausencia de documentación contable clave.
Las actuaciones revelaron además inconsistencias en su estructura operativa. Inspecciones realizadas en el domicilio fiscal declarado no lograron constatar actividad empresarial efectiva, lo que alimentó la hipótesis de que se trataba de una sociedad sin funcionamiento real. A esto se sumaron incumplimientos en la presentación de balances y de obligaciones formales ante organismos de control.
Uno de los elementos que cobró relevancia en la investigación fue la aparición de documentación que vinculaba a la empresa con registros en el exterior, particularmente en El Salvador. Esa jurisdicción había adquirido notoriedad internacional por su temprana adopción del Bitcoin como moneda de curso legal, lo que la convertía en un destino atractivo para iniciativas vinculadas al ecosistema cripto en aquel momento. Sin embargo, la explicación brindada por los responsables de la sociedad apuntó a un proyecto que no llegó a concretarse.
En paralelo, el avance de la causa judicial permitió reconstruir parcialmente la operatoria financiera del esquema. Informes incorporados al expediente señalaron movimientos significativos de dinero en lapsos breves, con ingresos y egresos que coincidían en montos y tiempos. Este patrón reforzó las sospechas sobre la existencia de circuitos de captación y retiro de fondos característicos de estructuras irregulares.
Las denuncias de los damnificados describen un proceso que se repite: la firma de contratos, la entrega de capital y el cobro inicial de intereses que luego se interrumpe. Con el paso del tiempo, las respuestas se vuelven evasivas hasta que cesa toda comunicación. La desaparición de la plataforma consolidó la percepción de que se trató de una operatoria que no pudo sostenerse.
En este entramado, también surgieron elementos que conectan a algunos de los protagonistas con otras iniciativas posteriores dentro del mismo universo financiero. Archivos encontrados en dispositivos electrónicos de uno de los involucrados ampliaron el alcance de la investigación y abrieron nuevas líneas de análisis sobre posibles vínculos entre distintos proyectos, incluido el denominado caso Libra.
La causa quedó radicada en la justicia federal, donde se dispusieron múltiples allanamientos y detenciones con el objetivo de avanzar en la reconstrucción de los hechos y determinar responsabilidades. Entre los objetivos centrales se encuentra la trazabilidad del dinero y la identificación de los mecanismos utilizados para captar inversores.
El episodio, que comenzó con una promoción en redes sociales en un contexto de creciente interés por las criptomonedas, derivó en un expediente complejo que combina aspectos financieros, societarios y penales. A medida que avanza la investigación, se incorporan nuevos elementos que permiten dimensionar el alcance de la operatoria y sus consecuencias para quienes participaron de ella.