Lluvia de misiles y tensión total: Irán golpea a Israel y desmiente a Trump en plena escalada

La guerra en Medio Oriente alcanzó uno de sus momentos más críticos luego de que Israel confirmara el lanzamiento de una decena de misiles desde Irán, el mayor ataque de este tipo desde el inicio del conflicto. La ofensiva coincidió con la antesala del Pésaj, lo que elevó el nivel de alerta en varias ciudades.

Las sirenas antiaéreas se activaron en distintos puntos del país, incluyendo Tel Aviv, donde los habitantes debieron permanecer refugiados durante largos minutos ante la posibilidad de nuevos impactos. También se registraron alertas en otras localidades del centro israelí, en un clima de fuerte incertidumbre.

Según informaron las fuerzas armadas, la mayoría de los proyectiles fueron interceptados por los sistemas de defensa, aunque algunos cayeron en áreas abiertas. Equipos de emergencia detectaron restos de metralla en zonas urbanas, pero no se reportaron víctimas ni heridos tras el ataque.

La ofensiva había sido anticipada por el portavoz militar Effie Defrin, quien advirtió sobre un posible incremento de las acciones por parte de Irán y del grupo Hezbollah, especialmente en fechas sensibles desde el punto de vista religioso.

En respuesta, Israel lanzó una serie de bombardeos sobre objetivos considerados estratégicos en Teherán, en lo que representa una nueva escalada en el intercambio de ataques directos entre ambos países.

En paralelo al frente militar, también se intensificó la disputa discursiva. El canciller iraní, Abbas Araqchi, negó de manera categórica que su país haya solicitado un alto el fuego a Estados Unidos, desmintiendo así las declaraciones del presidente Donald Trump.

“Irán no ha presentado ninguna propuesta de cese de hostilidades”, aseguró el funcionario, quien además calificó como “especulaciones mediáticas” las versiones sobre un supuesto plan de negociación.

Desde Teherán sostienen que el conflicto no se detendrá hasta que se castigue al agresor y se establezcan compensaciones, una postura que aleja cualquier posibilidad inmediata de distensión.

Las declaraciones cruzadas y el incremento de los ataques consolidan un escenario de máxima tensión, con impacto directo en la estabilidad regional y creciente preocupación a nivel internacional.