El Movimiento Evita se reorganiza en Santa Fe y apuesta a Toniolli y De Ponti para crecer en el territorio
El Movimiento Evita comenzó una nueva etapa en Santa Fe con la designación de Eduardo Toniolli y Lucila De Ponti como principales referentes del espacio en la provincia. Ambos dirigentes fueron elegidos como “puntos de acumulación” y tendrán la tarea de fortalecer la construcción territorial.
En ese marco, el espacio realizará este sábado un plenario provincial en la ciudad de Santa Fe, que reunirá a referentes de los 19 departamentos. El encuentro, que se llevará a cabo en la sede de Festram, se presenta bajo el lema “Organizar la bronca, construir la esperanza”.
El objetivo del plenario será doble. Por un lado, mostrar volumen político propio y reafirmar autonomía dentro del peronismo. Por otro, abrir un espacio de debate sobre la coyuntura nacional y provincial, en un contexto atravesado por la gestión de Javier Milei y del gobernador Maximiliano Pullaro.
La elección de Toniolli y De Ponti como ejes del armado responde a una estrategia de consolidación territorial. El exdiputado, sin cargo institucional en la actualidad, se volcó de lleno a recorrer la provincia y fortalecer vínculos con dirigentes locales. En paralelo, De Ponti retomó protagonismo en la Legislatura y articuló con otros sectores del peronismo bajo la referencia del exgobernador Omar Perotti.
Si bien existen puntos de contacto con otros espacios del justicialismo —incluidos reclamos por una mayor apertura partidaria—, desde el Evita aclaran que esto no implica definiciones electorales inmediatas ni acuerdos cerrados.
De hecho, en el espacio evitan hablar de candidaturas de cara a 2027, a diferencia de otros dirigentes como Diego Giuliano, que ya dejaron trascender sus aspiraciones. La prioridad, aseguran, es construir una alternativa política antes que discutir nombres propios.
También influye la falta de definiciones sobre las reglas de juego electorales en la provincia, en particular la discusión pendiente por una nueva ley electoral tras la reforma constitucional.
Mientras tanto, el Evita comienza a perfilar dirigentes con proyección local. Entre ellos se destacan Antonella García, con chances de disputar la intendencia de Granadero Baigorria; Nicolás Ramírez, con protagonismo en Villa Gobernador Gálvez; y Mariano Romero, que consolidó su lugar en el Concejo de Rosario.
Con presencia en distintos puntos del territorio y una estrategia enfocada en ampliar su base política, el Movimiento Evita busca posicionarse como un actor relevante dentro del peronismo santafesino de cara a los próximos desafíos electorales.