Consejos para cuidar la piel en los días fríos

El frío no solo impacta en el organismo, también puede afectar seriamente la salud de la piel, especialmente en las zonas más expuestas como las mejillas, los labios, el cuello, el escote y las manos. Las bajas temperaturas, el viento, los cambios bruscos de ambiente y la calefacción favorecen la aparición de distintos problemas cutáneos durante el invierno.

Entre las consecuencias más frecuentes del frío extremo aparecen la sequedad, la tirantez, el enrojecimiento, la picazón y hasta grietas o irritaciones en la piel. Según explicó la dermatóloga Nayra Merino, integrante de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), muchas personas solo prestan atención a la hidratación en verano y descuidan la protección cutánea durante los meses fríos.

La especialista remarcó la importancia de hidratar la piel diariamente, beber suficiente agua y mantener una buena alimentación para fortalecer la barrera cutánea. También recomendó evitar las duchas demasiado calientes y los cambios bruscos de temperatura, dos factores que pueden empeorar la deshidratación y sensibilidad de la piel.

Los principales consejos para cuidar la piel en invierno

  • Hidratar la piel varias veces al día, especialmente en personas con dermatitis atópica o psoriasis. Las cremas con urea o lanolina ayudan a mantener la piel protegida.
  • Evitar el lavado excesivo de manos, ya que puede provocar dermatitis e irritaciones. Se recomienda usar guantes y cremas con efecto barrera.
  • Elegir productos suaves y dermatológicamente testeados para el rostro y el cuerpo.
  • No ducharse con agua muy caliente: el agua tibia ayuda a evitar la pérdida de hidratación natural.
  • Proteger e hidratar los labios, una de las zonas más afectadas por el frío.
  • Usar protector solar incluso en invierno, sobre todo en lugares con nieve, donde la radiación solar se refleja con mayor intensidad.
  • Utilizar guantes, bufandas y ropa de abrigo, especialmente en personas sensibles al frío o con problemas circulatorios.
  • Consumir vitamina C y antioxidantes, además de mantener una correcta hidratación diaria.
  • Evitar el tabaco y el alcohol, ya que aceleran el deterioro cutáneo y favorecen la aparición de radicales libres.
  • Reducir los cambios bruscos de temperatura, que pueden provocar dilatación de capilares y enrojecimiento facial.

Qué ingredientes ayudan más según el tipo de piel

Los especialistas señalan que algunos principios activos como la vitamina C, el ácido retinoico y los hidroxiácidos pueden aportar beneficios antiedad y mejorar la textura de la piel. Sin embargo, las personas con piel sensible o intolerante deberían optar por ingredientes calmantes y descongestivos, como el dexpantenol o el ácido glicirrético, evitando productos con alcohol, perfumes o conservantes agresivos.

Además, la textura de la crema también es importante: los fluidos suelen ser más adecuados para pieles grasas o mixtas, mientras que las cremas más densas funcionan mejor en pieles secas o maduras.

Actualmente también existen tratamientos dermatológicos específicos, como la mesoterapia con ácido hialurónico, orientados a lograr una hidratación más profunda durante los meses de bajas temperaturas.