Horacio Zeballos hizo historia en París

El tenis argentino volvió a celebrar en uno de los escenarios más emblemáticos del deporte mundial. Horacio Zeballos y el español Marcel Granollers se consagraron campeones de Roland Garros 2026 en la categoría de dobles masculinos tras imponerse con autoridad sobre el finlandés Harri Heliovaara y el británico Henry Patten por 6-4 y 6-2 en la final disputada en París.

La dupla hispano-argentina ratificó su condición de favorita y defendió con éxito el título obtenido el año pasado, consolidándose como una de las parejas más dominantes del circuito internacional.

El partido se disputó bajo techo en la cancha Philippe Chatrier debido a las condiciones climáticas adversas que afectaron la jornada. Lejos de sentirse incómodos, Zeballos y Granollers desplegaron un tenis de altísimo nivel y resolvieron el encuentro en apenas una hora y 16 minutos.

La experiencia volvió a ser un factor determinante. Con 41 años para el marplatense y 40 para el español, ambos demostraron una vez más que continúan siendo referentes absolutos de la especialidad. Su recorrido en el torneo fue impecable: levantaron el trofeo sin perder un solo set a lo largo de toda la competencia.

El primer parcial mostró cierta paridad en los compases iniciales. Aunque Heliovaara y Patten lograron recuperarse tras un quiebre temprano, los campeones encontraron respuestas rápidas y recuperaron el control del marcador gracias a la solidez en la red y la precisión en los momentos clave. De esa manera, cerraron el set por 6-4 y comenzaron a inclinar definitivamente la balanza.

La segunda manga tuvo un desarrollo mucho más favorable para Zeballos y Granollers. Un quiebre tempranero les permitió tomar ventaja rápidamente y colocarse 3-0 arriba, golpeando anímicamente a sus rivales. A partir de allí, administraron el partido con inteligencia, dominaron con su servicio y aprovecharon cada oportunidad para ampliar diferencias.

El contundente 6-2 final reflejó la superioridad exhibida por la pareja número uno, que volvió a demostrar por qué ocupa un lugar de privilegio dentro del circuito de dobles.

La consagración adquiere una dimensión aún mayor por su valor histórico. Con este nuevo título, Zeballos y Granollers se convirtieron en una de las pocas parejas de la Era Open capaces de defender exitosamente la corona de Roland Garros en temporadas consecutivas, un logro reservado para las grandes duplas de todos los tiempos.

Para Horacio Zeballos, además, el triunfo representa una nueva página dorada en su extraordinaria carrera y un motivo de orgullo para el tenis argentino, que vuelve a tener a uno de sus representantes entre los máximos protagonistas del circuito mundial.