Una encuesta mostró al PRO por encima de La Libertad Avanza y reveló el crecimiento de los votantes desencantados
- La encuesta ubicó al PRO por encima de La Libertad Avanza en identificación partidaria
- Sergio Berensztein sostuvo que el PRO reemplazó a la UCR como referencia del centro político
- El estudio mostró que el peronismo mantiene vigencia como una de las fuerzas más competitivas
- La Libertad Avanza aparece afectada por limitaciones organizativas y territoriales
- El grupo de ciudadanos que no se identifica con ningún partido superó al oficialismo
- Los votantes desencantados podrían convertirse en un factor decisivo en futuras elecciones
Un relevamiento presentado por el politólogo Sergio Berensztein volvió a mover el tablero político y abrió nuevas discusiones sobre el escenario electoral argentino de cara a los próximos años. El estudio, difundido durante una entrevista televisiva, mostró que el PRO mantiene niveles de identificación partidaria superiores a los esperados y aparece por encima de La Libertad Avanza en términos de pertenencia política entre los encuestados.
La medición también dejó otro dato que llamó especialmente la atención de analistas y dirigentes: el grupo de ciudadanos que asegura no sentirse representado por ninguna fuerza política supera al oficialismo libertario y se consolida como uno de los sectores más relevantes dentro del electorado.
Según explicó Berensztein, el PRO conserva una fortaleza estructural que trasciende los cambios coyunturales y sigue ocupando un lugar central dentro del sistema político argentino. En su análisis, el partido fundado por Mauricio Macri logró consolidarse como la principal referencia del espacio de centro y centroderecha, desplazando progresivamente a la histórica influencia de la Unión Cívica Radical.
Para el politólogo, el debilitamiento radical comenzó a profundizarse tras la crisis de 2001, un escenario que permitió el surgimiento y la expansión del PRO como nueva alternativa para sectores moderados del electorado.
Berensztein vinculó además los resultados actuales con el desempeño electoral que tuvo Patricia Bullrich durante las elecciones presidenciales de 2023. Según sostuvo, el caudal de votos obtenido entonces por la ex ministra de Seguridad guarda coherencia con los niveles de identificación partidaria que hoy conserva el espacio.
En paralelo, el especialista remarcó que el peronismo continúa siendo uno de los pilares centrales de la política argentina pese a las sucesivas transformaciones de nombres, alianzas y estrategias electorales. A su criterio, el movimiento mantiene una base histórica de representación que todavía le permite competir con fuerza en distintos distritos del país.
Sin embargo, uno de los puntos más observados del estudio fue la ubicación de La Libertad Avanza, que quedó detrás tanto del PRO como del peronismo en materia de identidad partidaria. Para Berensztein, parte de esa situación se explica por la propia juventud del espacio que llevó a Javier Milei a la presidencia.
El analista señaló que, a diferencia de las estructuras tradicionales, La Libertad Avanza todavía presenta debilidades organizativas y una construcción partidaria menos desarrollada en términos territoriales e institucionales. Esa diferencia, consideró, impacta en la capacidad de consolidar sentido de pertenencia entre los votantes.
No obstante, el dato más significativo del relevamiento apareció en otro segmento: el crecimiento de quienes no se identifican con ninguna fuerza política. Según el estudio, ese grupo supera incluso al oficialismo y refleja un fenómeno de creciente desencanto frente a la dirigencia y la oferta electoral existente.
Para Berensztein, se trata de ciudadanos que observan con distancia el escenario político y que todavía no encuentran una representación clara dentro del sistema partidario. En muchos casos, explicó, son votantes independientes o personas que alternan apoyos según el contexto económico y social.
Ese universo de desencantados aparece hoy como uno de los principales desafíos para todas las fuerzas políticas. Tanto el oficialismo como la oposición observan con atención a ese electorado fluctuante, consciente de que podría resultar decisivo en futuras elecciones nacionales.
El politólogo advirtió que la disputa política de los próximos años no se limitará solamente a la competencia entre partidos consolidados, sino que también dependerá de la capacidad de cada espacio para seducir a sectores que hoy permanecen alejados de cualquier identificación ideológica estable.
En ese marco, el estudio volvió a dejar en evidencia una característica persistente de la política argentina contemporánea: la fragmentación del electorado y la dificultad de las fuerzas políticas para construir representaciones duraderas en un contexto atravesado por el desgaste institucional, la crisis económica y la volatilidad social.
Mientras el PRO conserva una estructura partidaria sólida y el peronismo mantiene su histórica capacidad de adaptación, La Libertad Avanza enfrenta ahora el desafío de transformar el fenómeno electoral que llevó a Milei a la Casa Rosada en una construcción política más estable y territorialmente consolidada.