Estuvo al borde de la muerte y hoy juega un Mundial: la increíble historia del futbolista más veterano de 2026

El Mundial 2026 estará repleto de historias extraordinarias, pero pocas resultan tan impactantes como la de Craig Gordon. A sus 43 años, el arquero escocés no solo cumplirá el sueño de disputar una Copa del Mundo, sino que además llegará al torneo como el futbolista más veterano de toda la competencia después de haber atravesado lesiones que pusieron en riesgo su carrera y, según reconocieron los médicos, incluso su propia vida.

Mientras Escocia celebra su regreso a un Mundial tras 28 años de ausencia, la presencia de Gordon se convirtió en uno de los relatos más conmovedores del certamen. Su camino estuvo marcado por operaciones, fracturas, largos períodos de inactividad y momentos en los que pensó que jamás volvería a jugar al fútbol profesional.

El regreso de Escocia y una historia que emociona al fútbol

La clasificación de Escocia para el Mundial 2026 significó el final de una espera que se extendió durante casi tres décadas. Sin embargo, puertas adentro de la selección, una de las principales incógnitas pasa por la elección del arquero titular.

El entrenador Steve Clarke cuenta con Craig Gordon, Angus Gunn y Liam Kelly, aunque la realidad es que los tres llegan con escasa continuidad competitiva. Entre todos apenas acumularon 540 minutos oficiales durante la última temporada, una cifra que genera preocupación en el cuerpo técnico.

Sin embargo, más allá de cualquier discusión futbolística, Gordon ya consiguió algo mucho más importante: volver a estar en la élite después de atravesar algunos de los momentos más difíciles que puede enfrentar un deportista.

La lesión que puso en riesgo mucho más que su carrera

Uno de los episodios más delicados de su trayectoria ocurrió cuando sufrió una grave lesión cervical que obligó a los especialistas a advertirle sobre los riesgos extremos que implicaba el tratamiento.

Las palabras que escuchó quedaron grabadas para siempre.

“Ya has leído el folleto informativo. Podrías quedar paralizado, incluso morir”, le explicó el médico Usamah Jannoun antes de la intervención.

Por primera vez, el fútbol pasó a un segundo plano.

El arquero confesó posteriormente que su principal preocupación no era volver a atajar, sino poder seguir llevando una vida normal junto a su familia.

“Necesitaba asegurarme de que mis hijos crecieran con un padre que pudiera jugar con ellos y hacer las cosas que quieren”, relató en un documental producido por la BBC.

Una carrera marcada por el sufrimiento y la resiliencia

La trayectoria de Gordon está atravesada por una impresionante lista de lesiones.

Desde su debut con la selección de Escocia en 2004, sufrió problemas en los tobillos, hombros, cuello, brazos y piernas. Además, una severa tendinitis rotuliana lo mantuvo alejado de las canchas durante casi dos años completos.

Las constantes recaídas llegaron a afectar profundamente su estado emocional.

“Hubo momentos en los que lloré por las lesiones”, admitió.

Durante algunos de esos períodos, incluso recibió recomendaciones para abandonar definitivamente la práctica profesional y priorizar su salud.

Sin embargo, el arquero nunca estuvo dispuesto a rendirse.

El premio que parecía imposible

Después de más de veinte años defendiendo el arco de clubes y selección, Gordon logró lo que durante mucho tiempo creyó inalcanzable: formar parte de una lista mundialista.

Con 43 años y 162 días, será el jugador de mayor edad presente en el Mundial 2026, una marca que refleja tanto su longevidad deportiva como su extraordinaria capacidad de superación.

“Pensé más de una vez que esta oportunidad se me había escapado”, reconoció.

“Llegar hasta aquí y poder vivir algo tan grande es un momento importantísimo para cualquier jugador, especialmente para mí”, agregó.

La decisión que deberá tomar Escocia

Ahora la última palabra la tendrá Steve Clarke.

El entrenador deberá decidir si apuesta por la experiencia de Gordon o si elige a Angus Gunn para custodiar el arco escocés en el debut frente a Haití.

A pesar de la falta de rodaje de sus arqueros, el seleccionador mantiene la confianza.

“Siempre es difícil cuando tienes arqueros que no juegan regularmente, pero mientras trabajen al máximo en los entrenamientos uno siente que están preparados”, explicó.

Mientras Escocia se prepara para volver a una Copa del Mundo después de 28 años, Craig Gordon ya protagonizó una de las mayores victorias de este Mundial antes de que comenzara el torneo: vencer a las lesiones, desafiar los pronósticos y llegar al escenario más importante del fútbol cuando muchos creían que su historia había terminado hace tiempo.