De caminar 8 kilómetros para ir a clases a convertirse en universitario: la inspiradora historia de Rubén Pires

La historia de Rubén Pires es un ejemplo de esfuerzo, perseverancia y superación. Nacido y criado en una comunidad originaria de Misiones, este joven logró vencer obstáculos económicos, geográficos y sociales para convertirse en el primer integrante de su comunidad en acceder a estudios universitarios.

Rubén creció en Guaporaity, rodeado de la naturaleza y de una familia numerosa. Es el anteúltimo de nueve hermanos y recuerda su infancia como una etapa feliz, marcada por el trabajo compartido en las tareas rurales y el fuerte sentido de comunidad que caracterizaba la vida cotidiana.

Sus primeros años de educación transcurrieron dentro de su entorno habitual, donde encontraba contención, amistad y colaboración. Sin embargo, el comienzo de la escuela secundaria representó un desafío completamente diferente.

Ocho kilómetros de esfuerzo cada día

Para continuar sus estudios, debía trasladarse diariamente hasta la localidad de Hipólito Yrigoyen. El recorrido implicaba caminar ocho kilómetros para llegar a clases, una rutina que sostuvo durante toda la secundaria sin faltar prácticamente nunca.

Más allá del esfuerzo físico, también enfrentó momentos difíciles relacionados con la discriminación y el aislamiento. En un ambiente nuevo, muchas veces se sintió solo, aunque nunca perdió de vista su objetivo principal: estudiar y construir un futuro diferente.

Las materias vinculadas a las ciencias despertaron rápidamente su interés. Biología, química y geografía se transformaron en sus espacios favoritos de aprendizaje y comenzaron a marcar el camino que seguiría años después.

Una oportunidad que cambió su vida

El gran punto de inflexión llegó gracias al acompañamiento de una organización solidaria que trabajaba en su comunidad brindando asistencia a las familias.

Con el tiempo, quienes integraban la entidad advirtieron el compromiso y las ganas de progresar que demostraba Rubén. Fue entonces cuando le hablaron sobre la posibilidad de acceder a una beca educativa, una oportunidad que hasta ese momento desconocía por completo.

La propuesta implicaba abandonar por primera vez su comunidad y mudarse a una ciudad para continuar sus estudios. Aunque la decisión generó incertidumbre y preocupación dentro de su familia, el joven comprendió que se trataba de una oportunidad única.

La beca cubría alojamiento, alimentación, transporte y materiales de estudio, permitiéndole concentrarse plenamente en su formación académica.

El primer universitario de su comunidad

Actualmente, Rubén cursa el profesorado en Biología y atraviesa una etapa de constante aprendizaje. Adaptarse a la vida urbana, construir nuevas amistades y convivir con la distancia de sus seres queridos fueron algunos de los desafíos que debió afrontar.

A pesar de ello, mantiene un fuerte vínculo con su comunidad de origen y siente una enorme responsabilidad por el significado de su recorrido.

Ser el primer joven de Guaporaity en llegar a la universidad no solo representa un logro personal, sino también una referencia para otros chicos que sueñan con continuar estudiando.

Rubén está convencido de que su experiencia puede demostrar que, incluso frente a las dificultades, es posible alcanzar metas que parecen lejanas. Por eso suele destacar la importancia de aprovechar las oportunidades cuando aparecen.

Su historia es la de un joven que caminó kilómetros para llegar a la escuela, enfrentó barreras sociales y culturales, y logró abrir una puerta que hasta ahora permanecía cerrada para muchos integrantes de su comunidad.