Romina Gaetani habló de la denuncia contra su expareja y fue contundente

Romina Gaetani volvió a referirse públicamente a la denuncia por violencia de género que presentó contra su expareja, Luis Cavanagh, y reconoció que mantiene pocas expectativas respecto al avance de la causa judicial.

Durante una entrevista con Catalina Dlugi en el programa radial Agarrate Catalina, la actriz expresó sus dudas sobre el futuro del expediente. “Creo que va a ser una causa que se va a archivar como tantas. Mi ex tiene un parentesco muy, muy, muy pesado dentro de la Justicia”, sostuvo.

En otro tramo de la conversación, Gaetani reflexionó sobre cómo llegó a naturalizar distintas situaciones dentro de la relación. Según explicó, durante mucho tiempo no logró identificar determinadas conductas debido al vínculo emocional que mantenía con su entonces pareja.

“El abuso emocional, físico y económico no lo vi porque creí, porque estaba enamorada, porque perdonaba y porque volvía cada vez que él me pedía retomar la relación”, relató.

La actriz también recordó el momento en el que comprendió que había alcanzado un límite. “Lo descubrí cuando vi las manos de ese hombre que decía amarme sobre mi cuerpo”, manifestó.

Sin profundizar en los detalles del episodio, reveló que hubo un hecho particularmente grave que la llevó a tomar la decisión de pedir ayuda. “Hubo una situación muy violenta que hizo que pusiera mi teléfono en altavoz y llamara a mi amiga abogada. Ella se comunicó con el 911 y escuchó lo que pasó dentro de esa casa. Ahí dije: ‘Hasta acá puedo llegar’”, contó.

Hacia el final de la entrevista, Gaetani habló sobre las emociones que suelen atravesar las personas que denuncian situaciones de violencia. “Genera culpa, vergüenza y arrepentimiento. Son sentimientos que muchas víctimas solemos experimentar”, afirmó.

Finalmente, reflexionó sobre las dinámicas que suelen desarrollarse en este tipo de vínculos y cómo impactan en quienes los atraviesan. Según explicó, con el tiempo logró comprender que muchas de las culpas que sentía no le pertenecían, sino que eran consecuencia de una relación marcada por la manipulación y el maltrato.