Aguas Santafesinas cerró un año histórico con superávit y proyecta fuertes inversiones
Después de casi dos décadas de funcionamiento bajo gestión estatal, Aguas Santafesinas logró por primera vez presentar un balance anual con resultado positivo. La empresa, creada en 2006 tras la caída del proceso de privatización iniciado en los años noventa, exhibió un superávit que marca un cambio significativo en su situación financiera.
La compañía, cuyo capital está integrado mayoritariamente por el Estado provincial junto a municipios, comunas y trabajadores, alcanzó durante 2025 un resultado favorable de 16.604 millones de pesos. Según se informó en la reciente asamblea de accionistas, esos recursos serán destinados a obras e inversiones previstas para el próximo año.
Uno de los datos más destacados es que durante 2026 se ejecutarán inversiones operativas por 25.000 millones de pesos, una cifra inédita para la empresa en los últimos 20 años. La decisión forma parte de una estrategia orientada a fortalecer la infraestructura y mejorar la calidad de los servicios de agua potable y saneamiento.
Los números reflejan una importante mejora en la relación entre ingresos y gastos. Mientras que en 2024 la cobertura de los costos operativos alcanzaba el 62,5%, tras haber partido de niveles cercanos al 28,6%, durante el ejercicio 2025 esa proporción llegó al 102,1%, permitiendo que los recursos superaran a los gastos corrientes.
La evolución fue sostenida a lo largo del año. Desde enero de 2025 la cobertura de costos se ubicó por encima del 90%, registrando incluso picos superiores al 108% en algunos meses. Como resultado, tres de los cuatro trimestres del año cerraron con balances operativos favorables.
La recuperación financiera estuvo impulsada por distintas medidas implementadas por la empresa. Entre ellas sobresalen las actualizaciones tarifarias, la modernización de los mecanismos de cobro y la revisión de criterios de facturación. Estas modificaciones permitieron mejorar la recaudación y generar una curva de ingresos en constante crecimiento.
Otro de los cambios relevantes fue la incorporación de un esquema tarifario que contempla variables socioeconómicas de las zonas donde se prestan los servicios. A partir de esta metodología, el valor de las facturas puede variar según las características de cada sector urbano, lo que también impactó en la estructura de ingresos de la compañía.
Con estos resultados, Aguas Santafesinas inicia una nueva etapa, enfocada en consolidar su equilibrio financiero y avanzar con un plan de inversiones que busca modernizar la red de servicios en toda la provincia.