Rumbo al dígito bajo: las consultoras proyectan una inflación menor al 2% para junio
El proceso de desaceleración de precios en la economía argentina parece consolidar su tendencia a la baja en el cierre del primer semestre. Luego de que el INDEC informara una tasa del 2,1% para mayo, diversas consultoras privadas y analistas del mercado financiero coinciden en que la inflación de junio perforará el piso del 2% mensual. Esta moderación en la dinámica inflacionaria responde a un comportamiento llamativamente calmo en las góndolas durante las primeras semanas del mes, sumado a una menor incidencia de los rubros regulados y a decisiones estratégicas en el sector energético.
El monitoreo de firmas como C&T Asesores Económicos detectó que sectores clave como las empresas de medicina prepaga, el transporte y los servicios públicos aplicaron incrementos sumamente sutiles al comenzar el mes. Asimismo, la consultora EcoGo estimó una proyección inflacionaria del 1,9% para junio, destacando que el panorama general se vio aliviado gracias a la política de la petrolera estatal YPF de congelar los precios de los combustibles. Si bien rubros específicos como la carne vacuna exhibieron presiones alcistas de forma aislada, el estancamiento de otros alimentos y de los productos estacionales compensó la balanza.
Esta tendencia profundiza las buenas señales que ya había arrojado el indicador oficial de mayo. En dicho período, el índice general experimentó una baja de medio punto porcentual en comparación con abril, empujando la inflación interanual al 33,2%. Los analistas destacan que el dato más relevante de esa última medición oficial fue el comportamiento de la inflación núcleo, que se ubicó en un 1,9% mensual, registrando su nivel más bajo en lo que va del año. Esto demuestra que la inercia del incremento de precios en la canasta básica ha comenzado a ceder bajo el efecto del ancla cambiaria y la apertura de importaciones.
A pesar del optimismo reinante, centros de estudios como Econviews e Invecq sugieren mantener una postura de prudencia, advirtiendo que aún es prematuro decretar que el fenómeno esté completamente bajo control. El centro de análisis LCG anticipa que el indicador se mantendrá en torno al 2% en el corto plazo debido al enfriamiento del consumo interno, pero recalca que el éxito definitivo dependerá del calendario de ajuste de tarifas pendientes. Con riesgos latentes vinculados a la futura evolución del tipo de cambio a partir de julio, los especialistas mantienen la proyección de inflación anual para diciembre de 2026 en un rango de entre el 31% y el 33%.