La FIFA cerró la investigación y descartó sanciones para el árbitro acusado de un gesto supremacista
La FIFA informó este lunes que no encontró elementos suficientes para sancionar al árbitro asistente de VAR Shaun Evans, luego de la investigación iniciada por un supuesto gesto vinculado a grupos supremacistas durante el encuentro entre Alemania y Curazao por el Grupo E de la Copa Mundial 2026.
Tras analizar las imágenes de la transmisión oficial y evaluar las explicaciones brindadas por el colegiado australiano, el organismo rector del fútbol mundial concluyó que no existieron infracciones disciplinarias y decidió dar por cerrado el caso.
La polémica que generó la investigación
La controversia surgió durante la previa del partido que terminó con una contundente victoria de Alemania por 7-1 sobre Curazao. En una toma realizada dentro de la sala de videoarbitraje, las cámaras captaron a Shaun Evans realizando con su mano el gesto conocido como “OK”, formando un círculo con el pulgar y el índice mientras mantenía extendidos los otros tres dedos.
El movimiento generó una rápida repercusión en las redes sociales, donde algunos usuarios señalaron que ese símbolo ha sido asociado en determinados contextos con grupos extremistas y movimientos de supremacía blanca. La situación provocó una ola de críticas y llevó a la FIFA a abrir una investigación para esclarecer lo ocurrido.
Ante la creciente polémica, Evans emitió un descargo público en el que negó cualquier intención ideológica detrás del gesto. El árbitro explicó que se trató de un movimiento involuntario y subconsciente, asegurando que ni siquiera era consciente de haberlo realizado mientras aparecía en la transmisión televisiva.
La resolución de la FIFA
A través de un comunicado oficial, la FIFA indicó que revisó el episodio de manera exhaustiva bajo los parámetros establecidos en su Código Disciplinario. Luego de evaluar las imágenes disponibles y las explicaciones del árbitro, el organismo concluyó que no existían pruebas de una conducta deliberada destinada a transmitir mensajes de odio, discriminación o contenido ideológico.
De esta manera, la entidad con sede en Zúrich resolvió no aplicar sanciones contra Evans y dio por finalizada una de las controversias arbitrales que más repercusión generó en los primeros días de la Copa Mundial 2026.