RAFAELA Por Carlos Zimerman

En la cabeza de Viotti, lo único que vale es aumentar los impuestos

Las declaraciones del intendente Leonardo Viotti en una entrevista concedida al medio local Rafaela Noticias volvieron a instalar la polémica en la escena política rafaelina. Con una frase de fuerte impacto —“o se dejan de prestar servicios o tenemos que endeudar al municipio”— el jefe municipal sintetizó el escenario financiero que, según su visión, enfrenta la ciudad.

Sin embargo, el análisis político obliga a señalar algo evidente: el intendente habla cuando sabe a priori que le van a preguntar lo que él quiere, en contextos donde se siente cómodo y con escasa posibilidad de ser interpelado con dureza. En ese esquema, “difícilmente se enfrente a medios que lo arrinconen y lo obliguen a salirse de su libreto”, lo que condiciona la profundidad del debate público.

Viotti reiteró que el presupuesto 2026, inicialmente proyectado en torno a los 90.000 millones de pesos, terminaría ubicándose cerca de los 70.000 millones. Según explicó, la caída de la coparticipación, el freno de la economía y la menor recaudación local explican el desfasaje.

En ese marco, sostuvo que “la economía está frenada y se coparticipan menos recursos”, y que el ajuste de ingresos obliga a replantear el esquema de gastos: “son unos 20.000 millones de pesos menos que vamos a tener de ingresos”.

El intendente también apuntó contra el Concejo Municipal por el congelamiento de la UCM, señalando que esa decisión agrava el panorama fiscal y condiciona la gestión. En ese sentido, insistió en que “si no se actualizan los recursos, o se dejan de prestar servicios o tenemos que endeudar al municipio”.

Ahora bien, el problema de fondo no es solo la discusión por los ingresos. Viotti debe dar un mensaje claro si pretende que parte del Concejo revierta su posición: debe demostrar que el municipio es capaz de administrar con eficiencia, ordenar prioridades y reducir gastos políticos. Mientras eso no ocurra, cualquier pedido de aumento pierde fuerza política.

Viotti debe demostrar que sabe administrar antes de pensar que los concejales que votaron en contra hace pocos días van a cambiar su voto. Debe aún justificar el ingreso al gabinete de funcionarios que, a priori, lo hicieron más por cuestiones políticas que por beneficios reales a la ciudad, y me estoy refiriendo a Fernando Muriel y Hugo Menossi. Pocos, o quizá solamente Viotti, pueden decir qué función realmente cumple Fernando Muriel; lo que sí podemos decir es que cobra un suculento sueldo que es pagado por todos los rafaelinos.

Viotti, por su parte, defendió la necesidad de actualizar la UCM para sostener los servicios sin endeudamiento. Remarcó que su objetivo es evitar una crisis operativa del municipio: “yo quiero mantener el nivel de servicio del municipio y no quiero endeudarlo”.

También confirmó que enviará una nueva ordenanza al Concejo, luego de que no pueda avanzar con el esquema actual, reabriendo una discusión que ya es claramente política y no solo técnica.

El debate, entonces, excede lo presupuestario. La discusión de fondo es si el municipio está gestionando con la eficiencia necesaria o si la respuesta inmediata ante cada restricción es simplemente aumentar la presión fiscal.

Mientras tanto, la tensión institucional crece. Y lo que está en juego no es solo una tasa o una ordenanza, sino la credibilidad del rumbo de la gestión