Prediabetes: qué es y cómo detectarla a tiempo para evitar la diabetes tipo 2
Qué es la prediabetes
La prediabetes es un estado en el que los niveles de glucosa en sangre están elevados, pero sin alcanzar los criterios de diabetes tipo 2. Según explicó la médica especialista en Medicina Interna y Nutrición y vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN), Marianela Aguirre Ackermann (MN 151.867), se trata de una condición en la que ya existen alteraciones en la acción o secreción de la insulina, lo que incrementa el riesgo de progresión a diabetes y enfermedad cardiovascular.
El diabetólogo del Hospital de Clínicas de la UBA, Mariano J. Taverna (MN 92.749), remarcó que la prediabetes es un estado premórbido frecuente en personas con exceso de peso, que en aproximadamente el 70% de los casos progresa a diabetes tipo 2, con una tasa anual cercana al 7%. Además, destacó su alta prevalencia, que puede alcanzar el 30% de la población en algunos países.
Las causas son multifactoriales: factores genéticos, epigenéticos y ambientales, aunque sobresalen el exceso de peso (especialmente abdominal) y el sedentarismo. La resistencia a la insulina se vincula con la adiposidad central, la inflamación crónica y el estilo de vida.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es exclusivamente bioquímico. En Argentina se establece con alguno de los siguientes valores:
- Glucemia en ayunas: 100 a 125 mg/dL
- Glucemia a las 2 horas de una prueba de tolerancia oral: 140 a 199 mg/dL
- Hemoglobina glicosilada (HbA1c): 5,7 a 6,4%
Aguirre Ackermann recordó que el punto de corte de glucemia en ayunas se redujo de 110 a 100 mg/dL en línea con criterios internacionales.
Quiénes deben controlarse
La prediabetes suele ser asintomática, por lo que el diagnóstico depende del laboratorio. Se recomienda realizar estudios en personas con:
- Sobrepeso u obesidad (especialmente abdominal)
- Antecedentes familiares de diabetes tipo 2
- Hipertensión arterial
- Dislipidemia (triglicéridos altos o HDL bajo)
- Diabetes gestacional
- Síndrome de ovario poliquístico
- Hígado graso
- Sedentarismo o uso de ciertos fármacos
En adultos sin factores de riesgo, el control se sugiere a partir de los 35 años, y si es normal, repetir cada 3 años.
Riesgo cardiovascular y consecuencias
El riesgo cardiovascular en la prediabetes está elevado incluso antes de la diabetes tipo 2. Se asocia a hipertensión, enfermedad coronaria, ACV, insuficiencia cardíaca y arritmias.
Además, puede coexistir con obesidad abdominal, alteraciones del colesterol, hígado graso y otros factores metabólicos, lo que potencia el riesgo global.
Qué hacer ante el diagnóstico
Los especialistas coinciden en que el diagnóstico debe tomarse como una oportunidad de prevención y no como una condena. La intervención temprana puede cambiar la evolución de la enfermedad.
Es fundamental abordar también el impacto emocional, ya que en algunos casos puede aparecer ansiedad o angustia, recomendándose un enfoque multidisciplinario.
Tratamiento y reversión
El tratamiento se basa principalmente en cambios en el estilo de vida:
- Descenso de peso del 5 al 7%
- Actividad física: al menos 150 minutos semanales
- Alimentación saludable y sostenida en el tiempo
Estudios como el Diabetes Prevention Program demostraron que estas intervenciones pueden reducir hasta un 58% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
En algunos casos, puede indicarse metformina, que reduce el riesgo en aproximadamente un 25%, y en situaciones específicas se evalúan tratamientos más avanzados.
La reversión a valores normales de glucosa es posible, aunque el riesgo puede persistir, por lo que el seguimiento debe mantenerse.
Hábitos protectores
El patrón más recomendado es la dieta mediterránea, basada en:
- Vegetales, frutas y legumbres
- Cereales integrales
- Frutos secos
- Aceite de oliva
- Pescado
Y con menor consumo de:
- Ultraprocesados
- Bebidas azucaradas
- Harinas refinadas
- Grasas saturadas
Además de la alimentación, son clave el sueño adecuado, el manejo del estrés y la reducción del sedentarismo.