El petróleo desplaza al agro y se convierte en el motor del superávit comercial argentino
- El petróleo y los combustibles desplazaron al agro y se convirtieron en el principal sostén del superávit comercial.
- Las exportaciones energéticas crecieron 167% interanual en mayo, alcanzando 1.745 millones de dólares.
- El sector energético aportó el 43,2% del superávit comercial total del mes.
- Las importaciones de combustibles cayeron 32,9% interanual, reforzando el saldo positivo.
- El petróleo pasó a liderar las exportaciones argentinas con una participación del 9,3% en el acumulado anual.
- Estados Unidos, Chile y China fueron los principales destinos de la energía argentina.
El petróleo crudo y los combustibles registraron en mayo un desempeño inédito en el comercio exterior argentino al desplazar a los tradicionales productos del agro y convertirse en el principal sostén del superávit comercial. El fenómeno estuvo impulsado por el crecimiento de las exportaciones vinculadas a Vaca Muerta y por una fuerte caída en las importaciones energéticas, lo que consolidó al sector como uno de los pilares del ingreso de divisas del país.
De acuerdo con los últimos datos oficiales, las exportaciones de combustibles y energía crecieron un 167% interanual hasta alcanzar los 1.745 millones de dólares, un salto que modificó de manera significativa la composición del comercio exterior. Este desempeño se dio en un contexto en el que la balanza comercial total cerró mayo con un superávit de 3.504 millones de dólares, de los cuales el sector energético aportó el 43,2%.
El avance del rubro estuvo directamente relacionado con la expansión de la producción no convencional en la formación de Vaca Muerta, que permitió incrementar tanto los volúmenes exportados como la capacidad de evacuación hacia mercados internacionales. En paralelo, las importaciones energéticas se redujeron de manera marcada, lo que amplificó el saldo positivo del sector.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, los aceites crudos de petróleo se ubicaron por primera vez en la cima del ranking de exportaciones argentinas, con una participación del 9,3% del total. De este modo, superaron a productos históricamente líderes como el maíz en grano y la harina de soja, que concentraron el 8,7% y el 8,1% respectivamente.
La tendencia se profundizó en mayo, cuando el petróleo explicó el 12,3% de las ventas externas totales, consolidando su rol como uno de los principales generadores de divisas de la economía argentina. Este cambio refleja una transformación estructural en la matriz exportadora del país, tradicionalmente dominada por el complejo agroindustrial.
El crecimiento del sector energético respondió a una combinación de factores. Por un lado, los precios internacionales registraron un aumento del 49,9% interanual, influenciados por tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Por otro lado, el volumen físico exportado creció un 78,5%, impulsado por mejoras en infraestructura de transporte y ampliación de la capacidad productiva.
En conjunto, entre enero y mayo las exportaciones energéticas totalizaron 6.182 millones de dólares, lo que representa un incremento del 44,7% respecto del mismo período del año anterior. Con este desempeño, el sector pasó a representar el 15,3% del total de ventas externas del país, aunque todavía se ubica por detrás de las manufacturas de origen agropecuario, industrial y los productos primarios.
La contracara de este fenómeno fue la fuerte caída de las importaciones de combustibles y lubricantes, que en mayo se redujeron un 32,9% interanual hasta los 232 millones de dólares. El descenso estuvo vinculado a una contracción del 55,3% en los volúmenes adquiridos, lo que compensó el aumento de los precios internacionales y permitió reforzar el superávit energético.
En el acumulado del año, las importaciones energéticas alcanzaron 779 millones de dólares, equivalentes al 2,7% del total de compras externas, lo que marca una baja significativa en la dependencia del país respecto de la energía importada.
En cuanto a los destinos de exportación, Estados Unidos se consolidó como el principal comprador de energía argentina, con adquisiciones por 1.519 millones de dólares. Le siguió Chile, con 1.155 millones, mientras que China registró un incremento del 411% interanual hasta los 441 millones de dólares. Brasil e India completaron el mapa con 252 y 50 millones respectivamente.
A nivel regional, la Patagonia se posicionó como el principal polo exportador energético, con envíos por 1.230 millones de dólares en mayo, lo que implicó un crecimiento interanual del 252,9%. La región pampeana aportó 478 millones, mientras que Cuyo y el Noroeste sumaron montos menores pero en expansión.
El desempeño del sector energético no solo redefinió la estructura del comercio exterior argentino, sino que también se convirtió en un factor clave para el ingreso de divisas en un contexto económico marcado por la necesidad de fortalecer el frente externo y sostener el equilibrio de la balanza comercial.