Viotti retrocede con el aumento de impuestos y ahora habla de "optimizar recursos" para enfrentar la crisis
El intendente Leonardo Viotti finalmente chocó contra la realidad política. Tras semanas de intentar instalar la necesidad de una actualización tributaria y ante la evidencia de que no conseguiría los votos necesarios en el Concejo Municipal para avanzar con un aumento de impuestos, la administración local cambió de estrategia y salió a anunciar un plan de ajuste y reordenamiento interno para afrontar las dificultades financieras.
La tarea de comunicar la nueva etapa quedó en manos del secretario de Gobierno, Germán Bottero, y de la secretaria de Hacienda, Silvina Bravino, quienes este martes, en el Salón Verde, buscaron transmitir tranquilidad y garantizar que "no habrá una reducción de los servicios esenciales", aunque admitieron que se aplicarán distintas medidas para optimizar recursos y adecuar el gasto a la nueva realidad económica.
El mensaje fue claro: sin respaldo político para aumentar la presión tributaria sobre los contribuyentes, el Ejecutivo deberá arreglarse con los recursos disponibles.
Según explicaron los funcionarios, las proyecciones para 2026 muestran un escenario muy distinto al previsto al momento de elaborar el presupuesto. La Municipalidad estima contar con aproximadamente 20.000 millones de pesos menos de los ingresos proyectados originalmente, producto de la caída de recursos nacionales y provinciales, la desaceleración económica y el congelamiento de la Unidad de Cuenta Municipal (UCM), decisión adoptada por el Concejo Municipal.
"Estamos tomando decisiones responsables para cuidar las cuentas públicas y garantizar que los vecinos sigan recibiendo los servicios que necesitan", afirmó Germán Bottero, quien debió salir a defender la nueva estrategia financiera del municipio.
Durante la presentación, el gobierno repasó las inversiones realizadas desde el inicio de la gestión, entre ellas la renovación de edificios municipales, el avance del plan de iluminación LED, obras públicas, ampliaciones de redes cloacales y la incorporación de maquinaria y equipamiento. También destacaron una inversión de más de 5.170 millones de pesos en vehículos y maquinaria pesada.
En materia de seguridad, remarcaron el crecimiento del sistema de videovigilancia. De las 215 cámaras operativas que existían al inicio de la gestión se pasó a 443, mientras que otras 100 ya fueron adquiridas y esperan ser incorporadas. También se amplió la red de lectores automáticos de patentes, que actualmente cuenta con 20 puntos de control distribuidos en distintos sectores de la ciudad.
Sin embargo, detrás de esos números aparece la preocupación central: los gastos crecieron más rápido que los ingresos.
Silvina Bravino sostuvo que mientras la inflación acumulada desde 2022 ronda el 1.900%, la actualización de la UCM se ubicó alrededor del 1.600%, generando un desfase que afecta las finanzas municipales.
"Nuestra responsabilidad es actuar a tiempo para evitar que esa situación comprometa los servicios que reciben los vecinos", señaló la funcionaria.
Los recortes que aplicará la gestión
Aunque el gobierno evita utilizar la palabra ajuste, las medidas anunciadas apuntan claramente a una reducción y reordenamiento del gasto público.
Entre las decisiones adoptadas se encuentran:
- No incorporar nuevo personal permanente.
- Optimizar y reducir la utilización de horas extras.
- Mantener congelada la pauta publicitaria institucional.
- Reducir gastos de alquiler mediante la reubicación de dependencias municipales.
- Postergar inversiones y compras consideradas no prioritarias.
- Revisar permanentemente los servicios para mejorar su eficiencia.
Además, se confirmó que la obra pública continuará, aunque con un ritmo más lento y concentrada únicamente en trabajos considerados esenciales.
Uno de los sectores más afectados será el transporte público. El municipio reconoció que el sistema genera un déficit anual cercano a los 2.200 millones de pesos, motivo por el cual se resolvió suspender el servicio de minibuses los días sábados y postergar la compra de dos nuevas unidades previstas para este año.
También se revisarán recorridos y frecuencias para adecuar la prestación a la demanda existente.
La realidad se impuso
Más allá de las explicaciones técnicas, el dato político es evidente. La gestión de Leonardo Viotti había apostado a obtener una actualización de los tributos municipales para equilibrar las cuentas. Sin embargo, la falta de consenso en el Concejo terminó cerrando esa posibilidad.
Ante ese escenario, el Ejecutivo debió abandonar la idea de recaudar más y concentrarse en gastar mejor.
La conferencia encabezada por Germán Bottero y Silvina Bravino fue, en definitiva, la confirmación de que el municipio ingresó en una etapa de administración más austera, donde la prioridad será sostener los servicios esenciales y evitar un deterioro de las finanzas públicas.
Porque cuando los aumentos de impuestos no encuentran respaldo político, la única alternativa que queda es hacer aquello que durante meses se intentó evitar: ajustar el gasto, revisar prioridades y administrar con los recursos disponibles.