La FIFA tomó una decisión sobre Miguel Almirón tras su expulsión por la Ley Prestianni

El debut de las nuevas reglas en la Copa Mundial de la FIFA 2026 ya comenzó a dejar consecuencias importantes para las selecciones sudamericanas. Este martes, la FIFA confirmó de manera oficial la sanción para el paraguayo Miguel Almirón, quien pasó a la historia del torneo por un motivo negativo: convertirse en el primer jugador expulsado bajo la denominada “Ley Prestianni”.

El mediocampista de la Albirroja había recibido la tarjeta roja directa en el encuentro correspondiente a la segunda fecha de la fase de grupos frente a Turquía, luego de que el árbitro sancionara la acción de taparse la boca al hablar con un rival, conducta que fue prohibida para esta edición del certamen. Tras la fuerte controversia generada, el Tribunal de Disciplina resolvió imponerle una fecha de suspensión.

La sanción llega en el peor momento posible para el equipo dirigido por Gustavo Alfaro. Paraguay se jugará la clasificación en la última jornada del grupo en un partido decisivo ante Australia, donde está obligado a ganar para acceder de forma directa como segundo de la zona.

Sin Almirón en cancha, Alfaro pierde a su principal recurso de desequilibrio. En caso de no lograr la victoria ante el conjunto oceánico, el panorama se complica de manera considerable, ya que la Albirroja arrastra una diferencia de gol de -2 y dependería de una combinación de resultados para aspirar a avanzar como uno de los mejores terceros.

¿Qué es la “Ley Prestianni” y por qué se aplica en el Mundial?

Muchos hinchas cuestionaron la dureza de la sanción por un gesto que históricamente había sido habitual en el fútbol. La explicación se encuentra en un nuevo protocolo implementado por la FIFA tras un antecedente polémico en la Champions League entre el argentino Gianluca Prestianni (Benfica) y Vinícius Jr. (Real Madrid).

A partir de este torneo, la entidad madre del fútbol mundial estableció que los jugadores tienen prohibido taparse la boca al dirigirse a un rival durante un intercambio en el campo de juego.

La medida busca evitar que los futbolistas oculten sus palabras y así impedir la lectura de labios en situaciones que podrían derivar en insultos racistas o discriminatorios. La única excepción contemplada por el reglamento es cuando la comunicación se realiza con compañeros de equipo o el cuerpo técnico.