DEPORTES Omar EDEN

Cambio clave en la rutina de la selección de cara al próximo partido

El cierre de la fase de grupos del Mundial ya es historia para la Selección Argentina, que debió modificar su planificación habitual tras el triunfo frente a Jordania. Luego de un extenuante viaje de madrugada desde Dallas hacia su búnker en Kansas City, el cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni decidió cancelar la práctica vespertina del domingo en el complejo del Sporting KC, decretando un inesperado día de descanso y recuperación en el hotel de concentración para todo el plantel profesional.

Esta determinación del cuerpo técnico, que representa la quinta jornada libre otorgada a los futbolistas en lo que va del certamen norteamericano, estuvo fuertemente influenciada por factores climáticos. El Servicio Meteorológico Nacional de los Estados Unidos emitió una alerta por temperaturas extremas que afecta a Kansas y Misuri, previendo que el índice de calor alcanzará marcas de entre 40,6 y 43,3 °C por la tarde. Debido a que las condiciones sofocantes persistirán durante las noches impidiendo el enfriamiento ambiental y corporal, las autoridades locales desaconsejaron realizar actividades físicas extenuantes al aire libre, obligando a la delegación nacional a resguardarse para evitar golpes de calor.

El factor climático no solo alteró el fin de semana, sino que reconfiguró toda la logística de cara al trascendental choque de los 16avos de final ante Cabo Verde, programado para el viernes 3 de julio. En una decisión inédita dentro de su ciclo, Scaloni determinó que el plantel adelantará su viaje a Miami para el miércoles 1 de julio, instalándose en el estado de Florida un día antes de lo habitual. De esta manera, el reconocimiento del Hard Rock Stadium y la clásica rueda de prensa de la FIFA coincidirán con un entrenamiento formal en una ciudad diferente a la base de operaciones, alterando la metodología de preparación que el equipo traía desde el debut.

Este cambio de estrategia busca una progresiva adaptación al agresivo clima de la costa este. El propio entrenador de Pujato manifestó públicamente su preocupación por el exigente escenario que le espera al campeón del mundo, advirtiendo que el partido en Miami se disputará bajo condiciones de humedad y calor agobiantes. Con el objetivo de revalidar el título, el cuerpo técnico prioriza la salud física y la aclimatación de sus dirigidos, entendiendo que el termómetro será un rival extra en el inicio de las llaves de eliminación directa.