INTERNACIONALES Simón DERONDA

El nuevo mapa del crudo: cómo la inseguridad en Ormuz beneficia a EE. UU. y a la Argentina frente a China

El desmantelamiento de las milicias aliadas de Irán a manos de Israel y Estados Unidos reconfiguró por completo el tablero geopolítico del Medio Oriente. Incapaz de seguir financiando costosos ejércitos por procuración, el régimen de Teherán mutó hacia un terrorismo marítimo de bajo presupuesto concentrado en el Estrecho de Ormuz. Mediante el uso de minas y lanchas rápidas, Irán dejó de exportar revolución para comenzar a exportar riesgo. Sin embargo, esta amenaza permanente sobre una vía por la que circula un quinto del crudo global encierra una incómoda paradoja económica: un Ormuz inseguro sirve directamente a los intereses de Estados Unidos.

La ventaja estructural norteamericana y el impacto en China

Lejos de perjudicarlo, el desabastecimiento global consolida la hegemonía estadounidense. Al ser un exportador neto de petróleo y gas impulsado por el shale, el incremento del precio internacional vuelve altamente rentable su producción interna de alto costo, la cual está físicamente a salvo de las minas iraníes. Mientras los exportadores tradicionales del Golfo Pérsico sufren caídas en sus envíos, las exportaciones totales de crudo de EE. UU. tocaron un récord histórico de 12,7 millones de barriles diarios, capturando los mercados asiáticos desamparados.

En la vereda opuesta, China aparece como la gran víctima del escenario. Como el mayor importador mundial de crudo, Pekín depende de Ormuz para el ingreso de casi la mitad de su petróleo y gas licuado. El encarecimiento de la energía representa un ataque directo a los cimientos de su modelo manufacturero e industrial de bajo costo, erosionando su competitividad global.

De víctimas de la agresión a beneficiarios del "viento de cola"

Para la Argentina, la violencia iraní evoca heridas históricas profundas. El país padeció en carne propia el accionar de Teherán con los atentados a la Embajada de Israel en 1992 y a la AMIA en 1994, calificados por la justicia federal como crímenes de Estado ejecutados por Hezbollah. No obstante, en el plano económico actual, la Argentina se encuentra resguardada del sismo global gracias al avance de Vaca Muerta.

La consolidación del yacimiento neuquino revirtió el impacto histórico de las crisis internacionales. Según datos del Instituto de Finanzas Internacionales, cada suba de 10 dólares en el barril de petróleo genera u$s1.700 millones para la Argentina, equivalentes al 0,25% del PBI. Con una producción de crudo en alza, el encarecimiento global funciona hoy como un inesperado viento de cola que genera excedentes de divisas y robustece la balanza comercial. La guerra de baja intensidad que Irán ideó como arma geopolítica termina enriqueciendo a los productores americanos de shale y debilitando a su principal comprador asiático.