La pelota del Mundial 2026 llegó al espacio: astronautas jugaron con el balón oficial en la Estación Espacial

La pasión por el Mundial 2026 también tuvo su lugar fuera de la Tierra. La NASA compartió un video en el que los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) realizan pases con la pelota oficial del torneo, conocida como Trionda, aprovechando las condiciones de microgravedad que existen en el laboratorio orbital.

Las imágenes fueron publicadas en las redes sociales de la agencia espacial estadounidense y muestran a los cuatro tripulantes de la estación interactuando con el balón de una manera imposible de replicar en la Tierra. Los movimientos de la pelota, que flota libremente en el interior del módulo, ofrecen una curiosa postal de cómo cambia el comportamiento de un objeto en ausencia de gravedad.

Un experimento con fines científicos

Más allá del aspecto llamativo del video, la NASA explicó que la actividad también sirvió para destacar el aporte de la investigación espacial al desarrollo de las pelotas utilizadas en las principales competencias internacionales.

Las imágenes fueron registradas en el módulo Kibo, el mayor de la Estación Espacial Internacional y desarrollado por la Agencia Japonesa de Exploración Espacial (JAXA), ubicada a unos 400 kilómetros sobre la superficie terrestre.

Según recordó la agencia, la EEI fue escenario de investigaciones destinadas a comprender mejor la aerodinámica y la física que intervienen en el vuelo de un balón de fútbol.

Estudios que ayudaron al desarrollo de los balones

La NASA hizo referencia a investigaciones realizadas en 2019, en las que se analizó cómo la distribución de la masa influye en la rotación, la estabilidad y la trayectoria de la pelota. Esos estudios fueron complementados con pruebas efectuadas en túneles de viento instalados en laboratorios terrestres.

Además, señalaron que las pelotas utilizadas desde el Mundial de Qatar 2022 incorporan sensores electrónicos que permiten recopilar datos durante los partidos. Si bien estos dispositivos aportan información valiosa, también modifican levemente la distribución del peso del balón, un aspecto que puede influir en su comportamiento durante el juego.

De acuerdo con la NASA, los resultados de estas investigaciones permitieron comprender mejor el impacto de las tecnologías integradas en el rendimiento de las pelotas y contribuyeron al desarrollo y la evaluación de los balones utilizados en los principales torneos internacionales, entre ellos la Copa Mundial de la FIFA.

La publicación rápidamente despertó el interés de fanáticos del fútbol y de la exploración espacial, al combinar dos mundos muy diferentes en una escena tan curiosa como llamativa.