El Gobierno acelera la reforma electoral y analiza las listas colectoras como herramienta para la reelección de Milei
- El Gobierno busca rediseñar el sistema electoral para fortalecer la candidatura presidencial de Javier Milei hacia 2027
- Las listas colectoras reaparecen como alternativa ante una posible eliminación de las PASO y para mantener unidos a sectores aliados
- Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem lideran la estrategia para modificar las reglas de competencia electoral
- Los gobernadores tendrán un rol decisivo en la aprobación de cualquier reforma dentro del Congreso
- La Boleta Única de Papel deberá ser adaptada si se habilita la participación de múltiples listas legislativas vinculadas a una misma fórmula presidencial
- La Casa Rosada acelera las negociaciones para definir el nuevo esquema electoral antes del inicio del calendario político de 2027
La reforma política volvió a ocupar un lugar central en la agenda del Gobierno, que comenzó a acelerar las negociaciones para modificar las reglas electorales con las que se disputarán los próximos comicios nacionales. El objetivo principal de la Casa Rosada es diseñar un esquema que favorezca la construcción de una amplia alianza política de cara a 2027 y garantice mejores condiciones para una eventual reelección de Javier Milei.
Luego de meses marcados por la necesidad de contener distintas tensiones internas y políticas, el oficialismo retomó el debate sobre los cambios electorales. En ese marco, una herramienta que parecía descartada volvió a aparecer en las conversaciones: las listas colectoras. La iniciativa es impulsada por Karina Milei y Eduardo "Lule" Menem, dos dirigentes centrales en la estrategia política de La Libertad Avanza.
El planteo oficial apunta a adaptar ese mecanismo al sistema de Boleta Única de Papel (BUP) y utilizarlo como una alternativa frente a una eventual suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La intención es mantener abiertos los canales de participación dentro de una coalición electoral sin obligar a todos los sectores aliados a competir bajo una única lista legislativa.
Las listas colectoras permiten que diferentes nóminas de candidatos legislativos o locales acompañen a un mismo postulante ejecutivo. Bajo ese esquema, distintos espacios políticos podrían respaldar la candidatura presidencial de Milei y, al mismo tiempo, presentar sus propios candidatos a diputados o senadores nacionales.
El mecanismo fue utilizado en diferentes momentos por gobiernos provinciales y nacionales para ampliar alianzas electorales y sumar respaldos territoriales sin exigir una integración completa de las estructuras partidarias. Sin embargo, también generó críticas por la posibilidad de fragmentar la oferta electoral y confundir a los votantes. En 2019, el entonces presidente Mauricio Macri eliminó esta posibilidad para las elecciones nacionales mediante un decreto que prohibió que una misma fórmula presidencial pudiera competir adherida a más de una lista legislativa.
La propuesta que analiza actualmente el oficialismo no sería una copia del antiguo sistema. Los equipos técnicos trabajan en una adaptación al nuevo esquema de votación y evalúan incluso modificar la denominación del mecanismo para evitar la carga negativa que acumuló el término "colectoras" durante los últimos años.
Una de las alternativas bajo análisis contempla que la candidatura presidencial tenga una única línea en la boleta, mientras que las categorías legislativas puedan dividirse en diferentes opciones. De esta manera, una misma fórmula presidencial podría recibir el respaldo de varias listas de diputados y senadores nacionales.
La combinación entre listas colectoras y Boleta Única de Papel abriría además un debate técnico, ya que la normativa vigente no contempla actualmente la posibilidad de vincular múltiples listas legislativas con una sola candidatura presidencial bajo este formato electoral. Dentro del oficialismo consideran que será necesario definir nuevas reglas para evitar problemas de interpretación y garantizar claridad para los electores.
El principal desafío político de la iniciativa está vinculado a los gobernadores. En la Casa Rosada reconocen que el respaldo de los mandatarios provinciales será clave para aprobar cualquier modificación electoral en el Congreso. Por ese motivo, Diego Santilli recibió la instrucción de iniciar conversaciones con los distintos distritos para conocer el nivel de aceptación de la propuesta antes de presentar un proyecto formal.
Para varios gobernadores, el esquema podría resultar conveniente porque les permitiría acompañar la candidatura presidencial de Milei sin perder autonomía en la conformación de sus propias listas legislativas. De esta forma, evitarían una integración completa dentro de la estructura libertaria y conservarían margen de negociación política.
Desde la mirada del oficialismo, la ventaja principal sería ampliar la base electoral del Presidente en 2027. En el entorno de Karina Milei consideran prioritario construir una coalición amplia alrededor de la figura presidencial, aunque eso implique otorgar mayor libertad a aliados provinciales para definir sus representantes parlamentarios.
La reforma electoral forma parte de un paquete de iniciativas que la conducción libertaria busca impulsar antes de fin de año. Entre los proyectos prioritarios aparecen la suspensión de las PASO, modificaciones al régimen electoral y nuevas reglas para la competencia política nacional.
La estrategia oficial contempla cerrar las negociaciones en las próximas semanas y alcanzar una definición parlamentaria antes de septiembre. Luego, comenzaría una segunda etapa enfocada en acuerdos específicos con gobernadores, intendentes y fuerzas aliadas para construir el armado electoral rumbo a 2027.