El petróleo se dispara y los mercados caen tras el quiebre de la tregua entre Estados Unidos e Irán

La renovada tensión en Medio Oriente volvió a sacudir a la economía internacional. Los precios del petróleo registraron fuertes subas este miércoles luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que el acuerdo de alto el fuego con Irán ya no tiene vigencia, en medio de una nueva escalada militar que incrementó el temor a una crisis energética.

El crudo Brent, referencia para los mercados internacionales, avanzó más de un 6% y alcanzó los 78,80 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, también trepó por encima del 6% hasta ubicarse en torno a los 75 dólares. La reacción revirtió parte de las bajas registradas en las últimas semanas, cuando los valores habían retrocedido desde los máximos alcanzados tras el inicio del conflicto.

La nueva escalada se produjo luego de que Washington respondiera militarmente a ataques atribuidos a Irán contra embarcaciones que transitaban por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula cerca del 20% del petróleo y del gas natural comercializado en el mundo.

Durante su participación en la cumbre de la OTAN que se desarrolla en Ankara, Trump afirmó que, desde su punto de vista, el cese del fuego quedó definitivamente atrás. Aunque aclaró que su equipo continuará con algunos contactos diplomáticos, sostuvo que negociar con Teherán carece de sentido debido a los reiterados incumplimientos que atribuye al régimen iraní.

Mercados financieros bajo presión

El agravamiento del conflicto también golpeó a las principales bolsas del mundo. En Estados Unidos, los contratos futuros de los principales índices bursátiles operaban con pérdidas cercanas al 1%, mientras que el índice VIX, conocido como el "indicador del miedo" de Wall Street, registró un fuerte incremento al reflejar una mayor incertidumbre entre los inversores.

En Europa, las principales plazas financieras también cerraban una jornada negativa. El índice paneuropeo STOXX 600 retrocedía alrededor de 1,6%, mientras que las bolsas de Alemania, Francia y el Reino Unido mostraban caídas superiores al 1,5%, afectadas por el temor a que una prolongación del conflicto impacte sobre el crecimiento económico y la inflación.

La presión también alcanzó al mercado de deuda. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años subieron hasta su nivel más alto en aproximadamente un mes, en un contexto donde los operadores comenzaron a descontar mayores riesgos para la economía global. Especialistas señalaron además que las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos se encuentran en su nivel más bajo en más de cuatro décadas, lo que reduce el margen de respuesta ante eventuales interrupciones del suministro.

Asia reaccionó con fuertes bajas

Las bolsas asiáticas también reflejaron la preocupación de los inversores. El índice Nikkei de Japón registró una importante caída, mientras que el mercado surcoreano sufrió uno de los descensos más pronunciados de la jornada, impulsado por fuertes ventas en empresas vinculadas al sector tecnológico y a la inteligencia artificial.

Compañías líderes en la fabricación de semiconductores, como Samsung Electronics y SK Hynix, registraron pérdidas significativas, pese a las expectativas de crecimiento impulsadas por la demanda mundial de chips para aplicaciones de inteligencia artificial.

La excepción fue Hong Kong, cuya bolsa logró avanzar gracias al fuerte desempeño de empresas tecnológicas chinas, especialmente del sector de inteligencia artificial. En tanto, los mercados de Shanghái y Taiwán mostraron movimientos más moderados.

El estrecho de Ormuz vuelve al centro del conflicto

Uno de los principales focos de preocupación continúa siendo el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores energéticos más importantes del planeta. Como parte de un entendimiento temporal alcanzado meses atrás, Estados Unidos e Irán habían acordado mantener libre la circulación de buques durante un período determinado.

Sin embargo, las autoridades iraníes volvieron a insistir en controlar el tránsito marítimo y anticiparon la posibilidad de aplicar tarifas a las embarcaciones que crucen la zona, una medida que alteraría el funcionamiento habitual de esa ruta estratégica.

Los recientes ataques contra buques comerciales elevaron aún más la tensión. Según reportes oficiales, uno de los petroleros alcanzados sufrió un incendio frente a las costas de Omán, mientras que otras dos embarcaciones registraron daños menores. Qatar condenó el episodio y responsabilizó a Irán por el ataque contra uno de sus buques, calificando el hecho como una grave violación del derecho internacional.

Con el aumento de la incertidumbre geopolítica y el riesgo de nuevas acciones militares, los mercados permanecen atentos a la evolución del conflicto, mientras crecen las dudas sobre el impacto que una prolongación de la crisis podría tener sobre la economía mundial y el abastecimiento energético.