La FIFA evalúa extender el entretiempo de la final por los shows de Shakira y Madonna
La final del Mundial 2026 promete marcar un antes y un después, no solo por la definición del título, sino también por el espectáculo que acompañará el partido decisivo. La FIFA confirmó que Shakira, Madonna, Justin Bieber y BTS encabezarán el show del entretiempo, una propuesta inspirada en el tradicional espectáculo del Super Bowl que se realizará por primera vez en una final mundialista.
El encuentro decisivo se disputará el 19 de julio en el estadio de Nueva Jersey y tendrá un ingrediente inédito: un show musical de gran escala que buscará combinar fútbol y entretenimiento con artistas de reconocimiento internacional.
El entretiempo podría extenderse más de lo habitual
Uno de los principales interrogantes gira en torno a la duración del espectáculo. Aunque el reglamento contempla un descanso de 15 minutos, distintos reportes sostienen que la organización analiza ampliar ese período para permitir el desarrollo completo del show.
Algunas versiones indican que el entretiempo podría superar los 25 minutos, mientras que otras incluso hablan de una pausa de entre 30 y 45 minutos, algo que todavía no fue confirmado oficialmente por la FIFA.
La posibilidad de modificar el tiempo habitual de descanso ya genera debate entre hinchas, jugadores y especialistas, ya que sería una medida inédita en la historia de los Mundiales.
Un espectáculo con figuras internacionales
La producción artística estará coordinada por Chris Martin, líder de Coldplay, quien trabajó junto a la FIFA y Global Citizen en la organización del evento.
Además de Shakira, Madonna, Justin Bieber y BTS, el escenario contará con la participación del cantante nigeriano Burna Boy, la Filarmónica de Nueva York dirigida por Gustavo Dudamel, integrantes de Coldplay, el reconocido coro PS22 y apariciones especiales de los personajes de Barrio Sésamo y Los Muppets.
Con esta propuesta, la FIFA apuesta a convertir la final del Mundial 2026 en un evento que combine deporte y música a una escala nunca antes vista en una Copa del Mundo.