Pullaro fortalece el diálogo con la Nación mientras avanza en su agenda política para el segundo semestre

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encara el segundo semestre de 2026 con dos objetivos políticos centrales: avanzar en la renovación de la Corte Suprema provincial y consolidar una relación institucional con el Gobierno nacional que le permita defender los intereses de la provincia sin integrarse políticamente al oficialismo.

Desde la Casa Gris sostienen que la estrategia pasa por mantener un vínculo de diálogo con la administración de Javier Milei, colaborando en los temas vinculados a la gobernabilidad, pero preservando la autonomía política del gobierno santafesino.

En ese contexto, Pullaro decidió no participar de la vigilia por el Día de la Independencia encabezada por el presidente en Tucumán, una actividad que reunió a varios gobernadores. La ausencia fue interpretada como una señal de independencia respecto de la Casa Rosada, aunque sin romper los canales de comunicación institucional.

Pocos días después, el mandatario provincial recibió al jefe de Gabinete nacional, Diego Santilli, en un encuentro que marcó la primera fotografía oficial entre ambos desde que el funcionario nacional asumió su cargo.

Según trascendió, la reunión fue el resultado de varios meses de conversaciones entre ambas administraciones y estuvo centrada en una agenda de trabajo concreta sobre distintos temas de interés para la provincia.

Uno de los principales asuntos abordados fue la situación de la Caja de Jubilaciones de Santa Fe. Actualmente, equipos técnicos de la Nación y de la provincia trabajan en la determinación de los montos que el Estado nacional adeuda por el financiamiento del sistema previsional correspondiente al período comprendido entre 2020 y 2025.

Además, durante el encuentro se analizó la posibilidad de que Santa Fe acceda a un adelanto de fondos provenientes de la coparticipación federal, por un monto cercano a los 400 mil millones de pesos.

El Gobierno provincial evalúa la alternativa de utilizar esos recursos y negociar posteriormente un mecanismo de compensación que permita descontarlos de las acreencias que la provincia mantiene con la Nación, en lugar de reintegrarlos mediante el esquema tradicional de devolución.

De esta manera, la administración de Pullaro busca mantener una relación de cooperación con el Gobierno nacional en cuestiones institucionales y financieras, mientras continúa marcando diferencias políticas respecto del proyecto impulsado por la Casa Rosada.