Santa Fe celebra el respaldo europeo al biodiésel y redobla el reclamo por una nueva ley nacional
El Gobierno de Santa Fe destacó la decisión del Parlamento Europeo de rechazar la normativa que pretendía considerar a la soja argentina como un cultivo de "alto riesgo ILUC", una clasificación que podía afectar seriamente las exportaciones de biodiésel hacia la Unión Europea.
La medida fue recibida con satisfacción por la administración provincial, que sostuvo que el resultado es consecuencia del trabajo coordinado entre los gobiernos provinciales, la Nación y el sector productivo para defender la posición argentina ante las autoridades europeas.
El gobernador Maximiliano Pullaro remarcó que durante el proceso se presentaron estudios técnicos y económicos destinados a demostrar la sustentabilidad de la producción nacional de biodiésel. Además, reafirmó la necesidad de continuar impulsando una matriz energética que combine desarrollo industrial, generación de empleo y cuidado ambiental.
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo, el titular de la cartera, Gustavo Puccini, sostuvo que la decisión europea representa un alivio para una de las actividades estratégicas de la provincia. Explicó que una eventual restricción al ingreso del biodiésel argentino habría puesto en riesgo exportaciones y afectado a un sector donde Santa Fe concentra más del 80% de la capacidad instalada del país.
Como parte de la estrategia desplegada ante la Unión Europea, la provincia elaboró un informe técnico con respaldo científico para demostrar que la producción de soja destinada a biodiésel no genera una expansión de la frontera agrícola sobre bosques nativos y que el combustible producido en Argentina permite una importante reducción de emisiones de gases de efecto invernadero respecto de los combustibles fósiles tradicionales.
Según estimaciones oficiales, una decisión desfavorable habría comprometido exportaciones cercanas a los 390 millones de dólares anuales. El trabajo presentado fue elaborado de manera conjunta entre el Gobierno santafesino, universidades, cámaras empresariales y organismos técnicos especializados.
Superado ese escenario, la Provincia puso el foco en el mercado interno y volvió a reclamar el tratamiento de una nueva Ley de Biocombustibles en el Congreso nacional.
La propuesta impulsada por Santa Fe contempla aumentar el porcentaje obligatorio de biodiésel mezclado con gasoil, incorporando inicialmente un corte del 15% y avanzando posteriormente hacia un 20% cuando las condiciones económicas lo permitan.
El proyecto también promueve incentivar nuevas tecnologías vinculadas a combustibles renovables, como el diésel renovable y el combustible sustentable para aviación, además de establecer un esquema de distribución del mercado interno que favorezca una mayor participación de las distintas plantas productoras.
Desde el Gobierno provincial sostienen que el desafío no pasa únicamente por sostener las exportaciones, sino también por incrementar el consumo interno de biocombustibles para reducir la dependencia de las importaciones de gasoil. En ese sentido, remarcan que una mayor utilización de biodiésel permitiría fortalecer la producción nacional, generar más empleo y agregar valor a la cadena agroindustrial argentina.