RAFAELA R24N

María Paz Caruso propone una "Zona 30" para reducir los siniestros viales en Rafaela, donde el Municipio sigue sin encontrar respuestas

La problemática de la seguridad vial en Rafaela dejó hace tiempo de ser una cuestión estadística para transformarse en una preocupación cotidiana. Los siniestros de tránsito se repiten prácticamente a diario y la sensación de que la ciudad se ha convertido en un lugar peligroso para circular crece entre vecinos, peatones, motociclistas y automovilistas.

En ese contexto, la concejal del bloque justicialista, María Paz Caruso, presentó un proyecto de ordenanza que busca dar una respuesta concreta a una realidad que el Departamento Ejecutivo Municipal todavía no ha logrado revertir. La iniciativa propone la creación de una "Zona 30" en un sector estratégico del microcentro, reduciendo la velocidad máxima permitida a 30 kilómetros por hora en una de las áreas con mayor concentración de accidentes.

La propuesta no surge de una percepción subjetiva sino de los datos elaborados por el Observatorio de Seguridad Vial, que ubican al entorno de la Plaza 25 de Mayo y las primeras cuadras de bulevar Santa Fe entre los sectores más conflictivos de la ciudad.

Las cifras son contundentes. Durante el último año se registraron:

  • 14 siniestros en la esquina de Bv. Santa Fe y Pueyrredón.
  • 11 accidentes en Bv. Santa Fe y San Lorenzo.
  • 9 hechos en Bv. Santa Fe y Saavedra.

Tres de las nueve intersecciones más peligrosas de Rafaela se encuentran precisamente dentro del área que busca abarcar el proyecto.

Caruso sostuvo que "más allá de las estadísticas, hay que empezar a trabajar en propuestas puntuales para dejar de observar lo que pasa y tomar cartas en el asunto", remarcando que mejorar la seguridad vial constituye una responsabilidad directa del Estado municipal.

Un proyecto integral

La iniciativa contempla que, en una primera etapa, la velocidad máxima de 30 km/h rija sobre:

  • La calle interna de la Plaza 25 de Mayo.
  • Todas las calles perimetrales del paseo público.
  • Las primeras cuadras de bulevar Santa Fe hasta la Jefatura de Policía.
  • Las calles paralelas comprendidas dentro de ese sector.

Además, habilita al Departamento Ejecutivo a ampliar el alcance de la medida hacia otras zonas cuando los indicadores de siniestralidad así lo justifiquen.

El proyecto también dispone que, antes de su implementación, el Municipio realice campañas de concientización dirigidas a conductores y vecinos, junto con mejoras en la señalización, instalación de cartelería específica, controles de velocidad y otras intervenciones urbanas financiadas con recursos del Sistema de Estacionamiento Controlado.

Una política aplicada en numerosas ciudades

La denominada "Zona 30" no constituye una experiencia aislada. Se trata de una estrategia impulsada por la Organización de las Naciones Unidas dentro de la campaña "Calles para la Vida", que recomienda establecer límites de velocidad de 30 km/h en áreas urbanas con alta circulación peatonal antes del año 2030.

La concejal también tomó como referencia experiencias desarrolladas en ciudades como Santa Fe, Buenos Aires, Mar del Plata y Villa María, donde este tipo de medidas apunta a disminuir la gravedad de los siniestros y mejorar la convivencia entre peatones, ciclistas y vehículos.

"Si bien en algunos sectores el cambio sería de solo 10 km/h menos, el impacto real es significativo según las experiencias que analizamos. El Municipio ya ha planteado en distintas oportunidades la necesidad de revisar las velocidades en esta zona; por eso creemos que es momento de avanzar en ese debate", expresó Caruso.

Una iniciativa que expone una deuda pendiente

Más allá del debate que seguramente generará el proyecto, la presentación vuelve a poner sobre la mesa una realidad difícil de ocultar: Rafaela continúa atravesando una seria crisis en materia de seguridad vial.

Los accidentes se multiplican, las estadísticas oficiales muestran un crecimiento sostenido y, sin embargo, las respuestas del Ejecutivo municipal siguen siendo insuficientes. Hasta el momento no han aparecido políticas públicas capaces de modificar una tendencia que preocupa cada vez más a la comunidad.

La propuesta impulsada por María Paz Caruso aporta una herramienta concreta para comenzar a discutir soluciones. Podrá ser enriquecida, modificada o ampliada durante su tratamiento legislativo, pero representa un paso en una dirección que muchos vecinos vienen reclamando desde hace tiempo: dejar de analizar los números y empezar a tomar decisiones que permitan salvar vidas.

Mientras tanto, la realidad sigue golpeando todos los días. Y cada nuevo siniestro recuerda que la seguridad vial no puede seguir esperando.