Santa Fe activa un plan preventivo ante la llegada de El Niño: invertirán $85 mil millones para enfrentar posibles inundaciones

El Gobierno de Santa Fe puso en marcha un amplio operativo de prevención frente al pronóstico que anticipa la llegada del fenómeno climático El Niño durante la primavera y el verano. El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó en Rosario una jornada de trabajo junto a funcionarios provinciales, intendentes, presidentes comunales, representantes de fuerzas de seguridad y entidades productivas para coordinar las acciones destinadas a reducir el impacto de posibles inundaciones y tormentas intensas.

Al cerrar el encuentro, Pullaro remarcó que la prioridad es proteger tanto a la población como al sistema productivo de la provincia y destacó que la planificación anticipada será clave para enfrentar un escenario climático que podría ser complejo.

"Estamos llegando preparados, pero la coordinación entre todos los niveles del Estado será fundamental", expresó el mandatario.

Millonaria inversión para obras y emergencias

Durante la presentación, el Ejecutivo provincial informó que ya se ejecutaron obras hídricas por unos 75 mil millones de pesos desde diciembre de 2023 y anunció la disponibilidad de otros 10 mil millones para atender eventuales emergencias de manera inmediata.

Las autoridades insistieron en que ninguna infraestructura puede garantizar una protección absoluta frente a fenómenos extremos, por lo que la prevención y el trabajo conjunto con los gobiernos locales serán determinantes.

En ese sentido, se instó a municipios y comunas a avanzar durante los próximos meses con tareas de limpieza de canales, mantenimiento de desagües, poda de árboles y acondicionamiento de la infraestructura urbana.

Un fenómeno con antecedentes preocupantes

El secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, explicó que El Niño es un fenómeno climático cíclico originado por el aumento de la temperatura del océano Pacífico frente a las costas de Ecuador y Perú, situación que suele provocar lluvias intensas, tormentas persistentes y crecidas de ríos en buena parte del centro y norte argentino.

Recordó además que durante el evento registrado entre 2015 y 2016, 18 de los 19 departamentos santafesinos fueron declarados en emergencia hídrica.

El funcionario aclaró que los pronósticos actuales anticipan una ventana de relativa estabilidad hasta septiembre, aunque remarcó que las proyecciones climáticas no constituyen certezas y requieren un seguimiento permanente.

Preocupación por el impacto en el campo

El secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, advirtió que, de confirmarse el fenómeno, el sector agropecuario volverá a ser uno de los más afectados.

Actualmente, 19 distritos permanecen bajo emergencia agropecuaria y el Gobierno provincial ya trabaja junto a los productores en recomendaciones específicas para minimizar los daños.

Entre las principales medidas figuran la planificación de la actividad ganadera durante la época de parición, estrategias para proteger los tambos frente al exceso de barro, el traslado preventivo de colmenas en la actividad apícola y la correcta elección de lotes y ubicación de silobolsas para los cultivos agrícolas.

Además, se destacó el avance del programa de caminos productivos, una herramienta considerada estratégica para garantizar la conectividad rural durante períodos de intensas precipitaciones.

Asistencia preparada para una eventual emergencia

La ministra de Igualdad y Desarrollo Humano, Victoria Tejeda, aseguró que la provincia dispone del equipamiento y los insumos necesarios para responder ante una eventual emergencia climática.

No obstante, remarcó que el rol de intendentes y presidentes comunales será determinante, ya que son quienes conocen de primera mano las necesidades de cada comunidad y podrán coordinar las primeras respuestas en caso de contingencias.

Desde el Gobierno provincial insistieron en que los próximos meses serán decisivos para completar las obras pendientes y fortalecer la planificación conjunta entre todos los organismos involucrados, con el objetivo de minimizar el impacto que podría generar un nuevo episodio de El Niño en Santa Fe.