INTERNACIONALES Simón DERONDA

Máxima tensión en Medio Oriente: Estados Unidos bombardea Irán y reactiva el bloqueo naval en Ormuz

La confrontación entre Washington y Teherán ha alcanzado un nuevo punto crítico. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM lideró una ofensiva militar de siete horas contra objetivos estratégicos en Irán), empleando cazas, drones y buques de guerra para destruir plataformas de misiles, vehículos aéreos no tripulados y sistemas de defensa costera del régimen islámico. La operación militar se complementó de inmediato con la reanudación de un estricto bloqueo naval sobre los puertos iraníes, respaldado por el despliegue de más de una veintena de navíos de guerra y cientos de aeronaves en la región del golfo Pérsico.

El impacto de las detonaciones se hizo sentir en puntos clave del territorio iraní, incluyendo la estratégica ciudad portuaria de Bandar Abbas, contigua al estrecho de Ormuz, y la localidad sudoccidental de Ahvaz. Lejos de ceder ante la demostración de fuerza, la diplomacia de Teherán advirtió que la presión militar no arrastrará al país a una mesa de negociaciones y ratificó que Irán ejercerá su soberanía sobre el estrecho de Ormuz sin importar el costo. En sintonía, los Guardianes de la Revolución Islámica aseguraron que la agresión norteamericana solo dilatará la normalización del estratégico paso marítimo.

El conflicto escaló luego de que Irán restringiera la navegación en la zona, una de las principales arterias energéticas del planeta. El presidente estadounidense, Donald Trump, justificó el restablecimiento del bloqueo, aunque matizó la hostilidad al declarar que aún es viable alcanzar un entendimiento con Teherán. Asimismo, el mandatario estadounidense decidió desestimar su propuesta de aplicar una tasa del 20% a los buques que crucen el estrecho de Ormuz, optando en su lugar por promover convenios comerciales y de inversión con las naciones aliadas del Golfo.

La comunidad internacional observa con alarma este escenario. Desde las Naciones Unidas advirtieron sobre las severas repercusiones socioeconómicas y humanitarias que acarrearía un bloqueo prolongado en la región. En paralelo, la inestabilidad se propaga rápidamente: las milicias iraníes se adjudicaron ataques contra posiciones de la coalición en Baréin y Jordania, al tiempo que se reportaron incidentes letales contra embarcaciones civiles en el golfo de Omán, consolidando una peligrosa escalada que amenaza con paralizar el comercio marítimo global.