Farmacéuticos de Santa Fe alertan por la venta libre de más medicamentos y advierten sobre riesgos para la salud

La decisión de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de habilitar la venta libre de diez principios activos generó preocupación entre los farmacéuticos santafesinos, quienes consideran que la medida podría favorecer la automedicación, reducir la cobertura de las obras sociales y afectar la seguridad de los pacientes.

La disposición, publicada en el Boletín Oficial, establece que estos medicamentos podrán comercializarse sin receta médica luego de que el organismo evaluara que cuentan con un historial de uso seguro durante al menos cinco años y con antecedentes similares en agencias regulatorias internacionales.

Sin embargo, desde el Colegio de Farmacéuticos de Santa Fe manifestaron reparos sobre la decisión. La primera vocal de la entidad, Alicia Caraballo, sostuvo que ampliar la lista de medicamentos de venta libre puede traer consecuencias tanto para el acceso a los tratamientos como para el uso responsable de los fármacos.

Preocupa la pérdida de cobertura

Uno de los principales cuestionamientos del sector apunta al impacto económico para los pacientes. Según explicaron, al pasar a la categoría de venta libre, estos medicamentos dejan de estar cubiertos por la mayoría de las obras sociales y empresas de medicina prepaga, por lo que deberán ser abonados en su totalidad por quienes los necesiten.

Además, remarcaron que la automedicación representa un riesgo, ya que ningún medicamento está exento de efectos adversos o contraindicaciones. En ese sentido, destacaron la importancia de que exista siempre la intervención de un profesional farmacéutico para orientar al paciente sobre el uso adecuado de cada producto.

La importancia del control profesional

Desde el Colegio recordaron que en la provincia de Santa Fe la legislación vigente establece que todos los medicamentos, tanto los de venta bajo receta como los de venta libre, deben dispensarse exclusivamente en farmacias y bajo la supervisión de un farmacéutico.

A su entender, este sistema brinda mayores garantías para los pacientes y permite detectar posibles interacciones medicamentosas, contraindicaciones o síntomas que requieran una consulta médica.

Advertencia por el uso indiscriminado

Como ejemplo de los riesgos de la automedicación, los farmacéuticos mencionaron el caso de los medicamentos conocidos como "prazoles", utilizados para tratar problemas gástricos. Aunque son efectivos para aliviar determinados síntomas, advirtieron que su consumo sin control profesional puede ocultar enfermedades digestivas de mayor gravedad o provocar efectos secundarios por tratamientos prolongados.

Rechazo a vender medicamentos fuera de las farmacias

La entidad también expresó su desacuerdo con la posibilidad de que los medicamentos de venta libre puedan comercializarse en supermercados, kioscos, plataformas digitales u otros comercios, una alternativa que forma parte de las iniciativas de desregulación impulsadas por el Gobierno nacional.

Desde el sector aclararon que no se oponen a la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar la trazabilidad o el acceso a los tratamientos, pero consideran indispensable mantener la participación de médicos en la prescripción y farmacéuticos en la dispensación de los medicamentos.

Dudas sobre una eventual baja de precios

Otro de los argumentos oficiales para impulsar la flexibilización de la comercialización es fomentar una mayor competencia y, con ello, reducir el precio de los medicamentos.

No obstante, desde el Colegio de Farmacéuticos consideran que los valores no dependen exclusivamente del canal de venta y sostienen que existen otras medidas más efectivas para favorecer el acceso, como profundizar la prescripción por nombre genérico.

Los medicamentos que pasan a venta libre

La disposición de la ANMAT alcanza a productos elaborados con los siguientes principios activos:

  • Trimebutina maleato.
  • Levocetirizina diclorhidrato.
  • Fexofenadina clorhidrato.
  • Dimenhidrinato.
  • Nafazolina clorhidrato y feniramina maleato para uso oftálmico.
  • Olopatadina clorhidrato para uso oftálmico.
  • Carboximetilcisteína.
  • Cloruro de aluminio hexahidratado.
  • Asociación de carbonato de calcio, tintura de árnica montana y nitrato de plata.
  • Ivermectina tópica al 0,5 %.

En el caso de la ivermectina, la autorización alcanza únicamente a la presentación tópica en loción y no incluye comprimidos ni otras formulaciones de administración oral. Con este cambio, todos estos productos dejarán de contar con la cobertura habitual de obras sociales y prepagas, lo que reavivó el debate sobre el equilibrio entre facilitar el acceso a los medicamentos y garantizar un uso seguro de los mismos.