El consumo en supermercados acumuló su quinta caída consecutiva y persisten las señales de debilidad
- Las ventas en supermercados registraron en mayo su quinta caída interanual consecutiva.
- El consumo real retrocedió 0,7% respecto del mismo mes de 2025.
- Bebidas y lácteos encabezaron las mayores bajas entre los principales rubros.
- Solo electrónicos, carnes y otros productos lograron crecer en términos reales.
- Las mayores caídas provinciales se registraron en Corrientes, Misiones y La Rioja.
- Durante junio el consumo masivo continuó en retroceso, mientras el comercio electrónico mantuvo un fuerte crecimiento.
El consumo en supermercados volvió a reflejar un escenario de fragilidad durante mayo y confirmó que la recuperación de la demanda interna continúa mostrando importantes dificultades. Las ventas a precios corrientes alcanzaron los $2,50 billones, pero, al descontar el efecto de la inflación, registraron una caída interanual del 0,7%, lo que representó el quinto retroceso consecutivo en la comparación con igual mes del año anterior.
Si bien la medición desestacionalizada mostró una mejora mensual del 0,9% respecto de abril, los especialistas consideran que se trató de un rebote técnico que todavía no alcanza para modificar la tendencia de fondo. La evolución de los últimos meses evidencia un comportamiento irregular del consumo, con leves recuperaciones intercaladas con nuevas bajas, sin consolidar un crecimiento sostenido.
El desempeño de los distintos rubros explica buena parte del resultado general. De las once categorías relevadas, ocho registraron caídas interanuales, precisamente aquellas que concentran la mayor participación dentro de la facturación de los supermercados.
Las bebidas encabezaron las bajas, con una contracción real del 11,3%, seguidas por los productos lácteos, que retrocedieron un 5,4%. También mostraron resultados negativos los sectores de verdulería, artículos de limpieza, panadería, indumentaria y alimentos preparados, entre otros. En conjunto, estas categorías representaron cerca del 73% de las ventas totales del mes, por lo que su evolución terminó condicionando el resultado agregado.
En contraste, solo tres segmentos lograron exhibir un crecimiento en términos reales. Los productos electrónicos registraron el mayor avance, impulsados por una mejora del 17,6%, mientras que las ventas de carnes crecieron un 10,9% y el rubro "Otros" avanzó un 10,5%. Sin embargo, estos sectores representan una porción significativamente menor del negocio y su desempeño positivo no alcanzó para compensar la caída de los rubros de mayor peso.
Frente a este escenario, las cadenas comerciales continúan reforzando estrategias orientadas a sostener el nivel de ventas mediante promociones permanentes, descuentos y una mayor presencia de marcas propias, que suelen ofrecer precios más accesibles para consumidores con presupuestos cada vez más ajustados.
Al mismo tiempo, los comercios de cercanía mantienen un papel relevante dentro de los hábitos de consumo. Las compras de menor volumen y mayor frecuencia continúan ganando espacio entre los consumidores, que buscan administrar sus ingresos de manera más cuidadosa frente al contexto económico.
El comportamiento del consumo también presentó diferencias significativas entre las distintas provincias. Diez jurisdicciones lograron incrementos interanuales en sus ventas, con Neuquén, Río Negro y San Luis entre los mejores desempeños. También registraron variaciones positivas el resto de la provincia de Buenos Aires, La Pampa, la Ciudad de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero, Mendoza y Córdoba.
En el extremo opuesto, varias provincias continuaron mostrando caídas, especialmente en el noreste argentino. Corrientes registró el descenso más pronunciado, seguida por Misiones y La Rioja, con bajas de dos dígitos que reflejan una situación más compleja para el consumo en esas economías regionales.
Los datos correspondientes a junio tampoco muestran un cambio de tendencia. El consumo masivo volvió a retroceder tanto en la comparación interanual como frente al mes anterior, profundizando el deterioro acumulado durante 2026. Los supermercados de cadena mantuvieron resultados negativos en prácticamente todas las categorías relevadas.
La principal excepción volvió a observarse en el comercio electrónico, que sostuvo un fuerte crecimiento y consolidó el cambio en los hábitos de compra de los consumidores. Las ventas digitales registraron una expansión muy superior a la de los canales tradicionales, mientras que las bebidas con alcohol y las bebidas sin alcohol fueron las únicas canastas que mostraron incrementos durante junio, en contraste con las caídas registradas por alimentos, artículos de limpieza, productos de higiene y otros bienes de consumo cotidiano.