RAFAELA Por Carlos Zimerman

¿Quién será el próximo intendente de Rafaela? La carrera ya empezó y todavía puede haber un gran tapado

La cuenta regresiva ya comenzó. Si bien falta más de un año para la próxima elección municipal, en la política de Rafaela nadie piensa en otra cosa. La carrera por la intendencia se largó hace rato y quien intente negarlo simplemente está tratando de esconder una realidad que ya es evidente.

Los dirigentes empezaron a moverse, algunos de manera explícita y otros con mucha más cautela. Pero todos saben que la sucesión de Leonardo Viotti ya está en marcha.

El primero en dejarlo claro fue Lisandro Mársico. Hace bastante tiempo decidió que quiere ocupar el sillón de Giménez y, para lograrlo, entendió que debía construir un perfil propio. Eso lo obligó a comenzar a despegarse de la gestión de Viotti, aunque manteniendo las formas por compartir el mismo espacio político.

Las críticas hacia la administración municipal ya no se esconden. En público existe prudencia. En privado, las opiniones son muchísimo más duras. Quienes conocen el funcionamiento interno del oficialismo sostienen que Mársico, en muchos temas, ya actúa casi como un opositor más.

Mientras tanto, desde Santa Fe llegan señales que no pasan inadvertidas. Fuentes cercanas al gobernador Maximiliano Pullaro dejaron trascender ante periodistas de Rafaela que al mandatario provincial lo entusiasma la posibilidad de que Mársico sea el próximo intendente de la ciudad.

La relación entre Pullaro y Viotti viene deteriorándose desde hace mucho tiempo y hoy apenas sobrevive gracias a las obligaciones institucionales.

De hecho, quienes recorren habitualmente los pasillos de la Casa Gris aseguran que, en la intimidad, el gobernador suele referirse al intendente con un apodo lapidario: "el inútil de Rafaela". Se trata de una versión atribuida a personas de su entorno y que refleja el profundo desgaste que describen quienes siguen de cerca ese vínculo político.

En el peronismo, el panorama parece bastante más claro. Juan Senn ya avisó que nadie lo hará desistir de su intención de ser el próximo intendente y, puertas adentro del justicialismo local, el consenso alrededor de su candidatura es casi unánime.

Al mismo tiempo, Luis Castellano ya dejó en claro que no piensa volver a competir por el Palacio Municipal, mientras que Alcides Calvo continúa muy cómodo en el Senado provincial, un lugar de enorme poder político y presupuestario.

Por supuesto, Leonardo Viotti también quiere buscar la reelección. Para eso necesita mostrar una gestión que durante buena parte de su mandato estuvo ausente. En las últimas semanas comenzó a acelerar algunas obras visibles en el centro de la ciudad y la recuperación de la fachada de Grandes Almacenes Ripamonti aparece como uno de sus principales argumentos.

Es cierto que, por ahora, se trata únicamente de la fachada. Pero también es cierto que, a diferencia de administraciones anteriores, al menos decidió intervenir un edificio emblemático. En una ciudad donde durante años casi no hubo transformaciones importantes, una obra relativamente pequeña termina convirtiéndose en un gran acontecimiento político. Así estamos y así nos va.

Del lado de La Libertad Avanza, todo indica que Fabricio Dellasanta no piensa bajarse de la pelea. Está convencido de que el desgaste de la actual gestión abre una oportunidad inédita para que el espacio libertario gobierne Rafaela.

El nombre que cada día suena más fuerte

Sin embargo, mientras todos miran a los dirigentes nombrados, hay un nombre que empezó a escucharse cada vez con más fuerza dentro del círculo de poder rafaelino.

Se llama Bryan J. Mayer.

Cuando le preguntan si quiere ser candidato a intendente, responde que no. Pero la política no se mide solamente por las palabras. Muchas veces los hechos hablan mucho más fuerte.

Y los hechos muestran a Mayer hablando cada vez más de los problemas de Rafaela, fijando posición sobre los temas de la ciudad y presentando proyectos propios en el Concejo Municipal, construyendo lentamente un perfil que trasciende el rol de un simple dirigente.

Hay además un dato que muy pocos conocen y que él tampoco hace demasiado por difundir.

Según distintas fuentes políticas, Bryan J. Mayer mantiene una relación de amistad personal con el presidente Javier Milei y comparte con él cenas de manera periódica, aproximadamente cada quince días.

Quienes lo conocen aseguran que nunca intentó sacar provecho político de esa relación. No la exhibe, no la utiliza como herramienta de campaña ni busca mostrarse cerca del Presidente para obtener beneficios personales.

Pero si algún día decidiera competir por la intendencia, difícilmente ese respaldo pasaría inadvertido.

Dentro del mundo libertario hay quienes aseguran que, si Mayer tomara la decisión de jugar, el apoyo de Javier Milei sería prácticamente automático y la presencia del Presidente durante la campaña en Rafaela estaría prácticamente garantizada.

Hoy niega cualquier candidatura.

Pero sus movimientos cuentan otra historia.

Y en política, muchas veces, los dirigentes empiezan diciendo que no... hasta que un día anuncian que sí.

Resumen

  • La carrera por la intendencia de Rafaela ya comenzó y todos los espacios políticos empezaron a posicionarse.
  • Lisandro Mársico busca ocupar el sillón de Giménez y tomó distancia de la gestión de Leonardo Viotti.
  • Desde el entorno de Maximiliano Pullaro aseguran que el gobernador vería con buenos ojos una candidatura de Mársico, mientras su relación con Viotti continúa muy deteriorada.
  • En el peronismo, Juan Senn aparece como el dirigente con mayor consenso para competir.
  • Leonardo Viotti apuesta a mostrar gestión para intentar llegar fortalecido a una eventual reelección.
  • Fabricio Dellasanta se mantiene firme como una de las principales figuras de La Libertad Avanza en Rafaela.
  • Bryan J. Mayer emerge como el gran tapado de la política local: suma protagonismo, presenta proyectos para la ciudad y, según distintas versiones, mantiene una estrecha amistad con el presidente Javier Milei, un activo político que podría cambiar por completo el escenario electoral.