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La media sanción de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada profundizó la disputa entre oficialismo y oposición

  • La media sanción generó celebraciones en el oficialismo y fuertes cuestionamientos de la oposición.
  • Javier Milei y referentes de La Libertad Avanza defendieron el proyecto como un avance en la protección de la propiedad privada.
  • La oposición destacó que logró eliminar los capítulos sobre venta de tierras a extranjeros y la Ley Nacional de Manejo del Fuego.
  • Dirigentes peronistas atribuyeron esas modificaciones a la movilización social y a la negociación parlamentaria.
  • Ricardo Quintela fue el único gobernador que se pronunció públicamente sobre la iniciativa.
  • El debate continuará en la Cámara de Diputados, donde oficialismo y oposición volverán a medir fuerzas.

La media sanción que obtuvo en el Senado el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada no solo representó un avance legislativo para el Gobierno nacional, sino que abrió un nuevo frente de confrontación política entre el oficialismo y la oposición, que ofrecieron lecturas completamente opuestas sobre el resultado de la sesión. Mientras La Libertad Avanza destacó la aprobación como un paso decisivo para fortalecer el derecho de propiedad y agilizar los desalojos frente a las usurpaciones, los sectores opositores celebraron haber forzado la eliminación de dos capítulos sensibles del texto original y atribuyeron ese cambio a la presión ejercida por las movilizaciones sociales.

Tras la votación, que concluyó con 37 votos afirmativos y 33 negativos, el presidente Javier Milei fue uno de los primeros en manifestarse públicamente. A través de sus redes sociales compartió la imagen del tablero electrónico del Senado y acompañó la publicación con su tradicional consigna: "Viva la libertad, carajo", en una clara señal de respaldo a una iniciativa considerada prioritaria dentro de la agenda legislativa del Ejecutivo.

El entusiasmo también se trasladó a los referentes parlamentarios de La Libertad Avanza. El senador Agustín Coto sostuvo que el resultado significó el triunfo de un principio fundamental como el respeto por la propiedad privada y remarcó que sin ese derecho resulta imposible proyectar un futuro de crecimiento. En la misma línea, el senador Joaquín Benegas Lynch afirmó que la media sanción permitió dejar atrás una etapa en la que, según expresó, el esfuerzo de los propietarios quedaba relegado frente a quienes ocupaban inmuebles de manera ilegal. Para el legislador, el proyecto constituye un avance hacia un marco jurídico que otorgue mayores garantías a quienes invierten, producen y construyen su patrimonio.

Las repercusiones también alcanzaron a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo ya comenzó a preparar el próximo debate legislativo. La diputada Romina Diez celebró la aprobación en el Senado y aseguró que la iniciativa permitirá acelerar los procesos de desalojo ante ocupaciones ilegales y brindar mayor seguridad jurídica a los propietarios. Al mismo tiempo, manifestó su expectativa de lograr la sanción definitiva cuando el proyecto llegue al recinto de Diputados.

Del otro lado del escenario político, la oposición evitó presentar el resultado como una derrota. Por el contrario, dirigentes de La Cámpora consideraron que el oficialismo debió ceder en aspectos centrales de la iniciativa para conseguir los votos necesarios, especialmente al retirar los artículos vinculados con la venta de tierras a extranjeros y las modificaciones a la Ley Nacional de Manejo del Fuego. Desde ese espacio resumieron su postura con la consigna "La patria no se vende y no se quema" y sostuvieron que esos cambios fueron consecuencia directa de la movilización realizada en distintos puntos del país.

Además, señalaron que la discusión legislativa continuará en la Cámara de Diputados, donde buscarán impedir la aprobación definitiva de los cambios al régimen de desalojos y de otras disposiciones que consideran perjudiciales para el interés público. También interpretaron que las modificaciones introducidas durante el tratamiento reflejaron la necesidad del oficialismo de negociar para sostener la mayoría parlamentaria.

Las críticas también llegaron desde referentes del peronismo. La senadora Juliana Di Tullio afirmó que la presión ejercida por distintos sectores de la sociedad obligó al Gobierno a retirar dos capítulos que calificó como estratégicos dentro del proyecto original. En el mismo sentido se pronunciaron el ex gobernador Jorge Capitanich y el senador Eduardo "Wado" de Pedro, quienes destacaron el papel de la participación ciudadana para modificar el contenido de la iniciativa y sostuvieron que la movilización permitió preservar aspectos vinculados con la soberanía nacional.

Entre los mandatarios provinciales, el gobernador riojano Ricardo Quintela fue el único que expresó públicamente su posición. Mediante un mensaje difundido en redes sociales llamó a defender las tierras, los recursos naturales y las herramientas destinadas a proteger el patrimonio de los argentinos, al tiempo que advirtió que el debate parlamentario todavía no está cerrado.

Con el proyecto ya aprobado en el Senado, la discusión se trasladará ahora a la Cámara de Diputados. Allí volverán a enfrentarse dos visiones contrapuestas: la del oficialismo, que considera la iniciativa una herramienta para reforzar el derecho de propiedad y brindar mayor seguridad jurídica, y la de la oposición, que buscará impedir que prosperen los aspectos que aún cuestiona, manteniendo abierta una disputa política que quedó expuesta desde el mismo momento en que se conoció el resultado de la votación.