Crece la presión sobre la oposición en Rusia: buscan excluir a Yábloko de las elecciones legislativas
El escenario político en Rusia sumó un nuevo capítulo de tensión luego de que un partido alineado con el Kremlin solicitara ante la Justicia la exclusión de Yábloko de las elecciones legislativas previstas para el 20 de septiembre. Se trata del único espacio opositor con reconocimiento legal que mantiene una postura pública de rechazo a la guerra en Ucrania.
La presentación fue realizada por el partido ultranacionalista Ródina ante el Tribunal Supremo ruso, en una medida que profundiza las restricciones sobre la participación de sectores críticos del Gobierno de Vladimir Putin.
Buscan anular todas las candidaturas
El líder de Ródina, Alexéi Zhuravliov, confirmó que la demanda solicita la cancelación del registro de la lista federal de candidatos presentada por Yábloko para integrar la Duma, la Cámara Baja del Parlamento ruso.
Según explicó, el objetivo es impedir que cualquiera de los postulantes de esa fuerza política pueda competir en los próximos comicios.
El antecedente en Carelia
No es la primera vez que Ródina impulsa una iniciativa de este tipo. Semanas atrás promovió una acción similar en la región de Carelia, donde la Justicia resolvió excluir a Yábloko de las elecciones para la asamblea regional.
En ambos casos, el argumento utilizado hace referencia a supuestas irregularidades en el financiamiento de la campaña mediante el uso de plataformas y redes sociales consideradas prohibidas por las autoridades rusas.
Acusaciones de colaborar con Occidente
Desde el oficialismo endurecieron el discurso contra la fuerza opositora. Zhuravliov acusó a los dirigentes de Yábloko de responder a intereses occidentales y de promover una postura favorable a la rendición de Rusia en el conflicto con Ucrania.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión sobre los sectores opositores, organizaciones civiles y medios independientes desde el inicio de la invasión a Ucrania. Diversos dirigentes críticos del Kremlin han sido inhabilitados, encarcelados o forzados al exilio, mientras el Gobierno continúa reforzando los controles sobre la actividad política de cara a las próximas elecciones legislativas.