Alerta en la industria santafesina: el precio de la energía entra en una zona crítica

Las grandes industrias de Santa Fe enfrentan un fuerte incremento en el costo de la electricidad luego de la aplicación del denominado “precio pleno” del megavatio hora, en el marco de los cambios implementados a nivel nacional en el mercado eléctrico.

La situación genera preocupación entre los grandes consumidores industriales, debido al impacto que el nuevo esquema puede tener sobre sus costos de producción y su capacidad para competir.

El ingeniero y especialista en energía José Stella explicó que las subas que comenzaron a reflejarse en las facturas no responden a una decisión unilateral de la Empresa Provincial de la Energía (EPE).

Según detalló, el origen del aumento está relacionado con los valores establecidos en el Mercado Eléctrico Mayorista y trasladados a los usuarios de mayor consumo.

Cómo funciona el nuevo esquema

Stella señaló que los grandes usuarios industriales están sujetos a una modalidad diferente a la de los consumidores residenciales y pequeños comercios.

En este segmento, el valor de la energía está determinado principalmente por las condiciones del mercado y por los precios fijados a nivel nacional. La EPE continúa a cargo de la infraestructura necesaria para transportar y distribuir la electricidad, pero el componente correspondiente al precio de la energía se establece en el ámbito mayorista.

“Esto es para los grandes clientes; a ese nivel de potencia y de consumo impera el libre mercado”, explicó el especialista.

De esta manera, las modificaciones en los valores definidos por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) terminan impactando directamente en las liquidaciones que reciben las industrias santafesinas.

Preocupación por los costos industriales

El nuevo escenario vuelve a poner el foco sobre el peso de la energía dentro de la estructura de costos de las empresas, especialmente en aquellas actividades que requieren un elevado consumo eléctrico para mantener sus procesos productivos.

Para el sector industrial, el impacto no se limita al valor de las facturas: un aumento significativo de los costos energéticos puede trasladarse a los precios finales y reducir los márgenes de las empresas.

La discusión también plantea un desafío para la competitividad de la industria santafesina, en un contexto en el que las empresas buscan reducir gastos y sostener sus niveles de producción.

El especialista remarcó que, si bien la EPE es quien brinda la infraestructura y el servicio de distribución, el precio mayorista de la energía para los grandes consumidores responde a las reglas establecidas por el mercado nacional.