Huracán pisó fuerte en el Nuevo Gasómetro
En el estadio Pedro Bidegain, Huracán venció 2-0 a San Lorenzo y se quedó con una victoria clave en una nueva edición del clásico porteño. El partido tuvo un desarrollo intenso, con un primer tiempo muy disputado y un complemento marcado por los goles, la tensión y una expulsión.
El conjunto visitante consiguió abrir el marcador sobre el cierre de la primera mitad, cuando Jordy Caicedo apareció para poner el 1-0 a los 46 minutos. Ya en el segundo tiempo, el delantero ecuatoriano volvió a convertir y amplió la diferencia.
El encuentro se calentó después del segundo tanto. Orlando Gill fue expulsado tras agredir a Lucas Blondel, luego de que el arquero de San Lorenzo reaccionara ante el festejo del delantero de Huracán frente a la hinchada local.
Con un jugador más y dos goles de ventaja, el Globo controló el trámite durante buena parte del complemento y terminó asegurando un triunfo contundente ante su clásico rival.
Huracán golpeó sobre el final del primer tiempo
El clásico comenzó con ambos equipos intentando imponer condiciones y avanzar rápidamente hacia el área rival. A los tres minutos, Rodrigo Auzmendi tuvo la primera oportunidad clara, con un potente remate que encontró una gran respuesta de Hernán Galíndez.
Con el paso de los minutos, el ritmo comenzó a disminuir. Las interrupciones y la fricción en el mediocampo hicieron que el partido se volviera cada vez más cortado, mientras ninguno de los dos lograba tomar el control.
San Lorenzo consiguió acercarse en algunos pasajes, pero Huracán también generó peligro. A los 38 minutos, Lucas Blondel probó desde afuera del área y su remate se fue desviado. Poco después, el Globo volvió a inquietar mediante una pelota parada.
Cuando parecía que la primera mitad terminaría sin goles, Huracán encontró el quiebre. A los 46 minutos, Jordy Caicedo marcó el 1-0 después de que Orlando Gill rechazara inicialmente un remate de Juan Bisanz.
El conjunto visitante se fue al descanso con una ventaja que cambiaría por completo el desarrollo del partido.
Caicedo volvió a marcar y el clásico terminó en escándalo
El segundo tiempo comenzó con Huracán buscando aprovechar los espacios que dejaba San Lorenzo. A los cinco minutos, Blondel realizó una buena jugada por la derecha y envió un centro que Caicedo no llegó a conectar.
El entrenador del Ciclón intentó modificar el funcionamiento y realizó dos cambios a los siete minutos: Juan Cruz Rattalino y Gustavo Del Prete ingresaron por Martín Río y el lesionado Facundo Gulli.
Sin embargo, San Lorenzo no logró reaccionar. A los 11 minutos, Caicedo apareció nuevamente dentro del área y marcó el 2-0 para Huracán.
El delantero ecuatoriano celebró el tanto frente a la parcialidad local y provocó una reacción inmediata. Se generó un tumulto entre los jugadores y, en medio de la discusión, Orlando Gill agredió a Lucas Blondel con un cabezazo.
Después de revisar la acción en el VAR, el árbitro Darío Herrera expulsó al arquero de San Lorenzo a los 16 minutos por conducta violenta. Caicedo, por su parte, recibió una tarjeta amarilla.
Con el local jugando con diez futbolistas y dos goles de desventaja, Huracán tomó definitivamente el control del encuentro y comenzó a manejar los tiempos ante un San Lorenzo cada vez más desesperado.
Huracán tuvo chances para ampliar la diferencia
El Globo tuvo varias oportunidades para convertir el tercer gol. A los 29 minutos, Juan Bisanz sacó un potente remate que terminó impactando en el travesaño.
Más tarde, a los 36 minutos, Huracán reclamó un penal por una supuesta infracción de Danilo Arboleda sobre el colombiano Cortés, pero el árbitro no sancionó la falta.
Un minuto después, Bisanz volvió a probar al arco y encontró una gran respuesta del arquero Devecchi, quien había ingresado durante el complemento.
San Lorenzo no consiguió revertir el resultado y Huracán terminó celebrando un triunfo por 2-0 en el Pedro Bidegain, con Jordy Caicedo como gran protagonista de la tarde gracias a sus dos goles y un clásico que quedó marcado por la expulsión de Orlando Gill.