Macri reabre el diálogo con el Gobierno y busca reconstruir la confianza entre el PRO y La Libertad Avanza
- Mauricio Macri retomó el diálogo directo con Karina Milei y decidió impulsar un nuevo acercamiento entre el PRO y el Gobierno.
- Cristian Ritondo y Fernando de Andreis representarán al PRO en la reunión con Diego Santilli y dirigentes de la conducción oficialista.
- Macri reconoció que continúa siendo escéptico sobre las posibilidades de alcanzar un entendimiento duradero con la administración de Javier Milei.
- El objetivo inicial no es avanzar hacia una alianza electoral, sino reconstruir la confianza y establecer un canal estable de diálogo político.
- El PRO mantiene un debate interno entre quienes respaldan la cooperación con el Gobierno y quienes reclaman mayor autonomía de cara a 2027.
- El encuentro será el primer paso concreto para determinar si el diálogo entre ambos espacios puede transformarse en un nuevo acuerdo político.
Mauricio Macri decidió habilitar una nueva instancia de diálogo con el Gobierno de Javier Milei luego de mantener una conversación personal con Karina Milei. El contacto derivó en una decisión concreta: enviar a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis a una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y otros referentes de la conducción política de la Casa Rosada, con el objetivo de iniciar un acercamiento y reconstruir la confianza entre ambos espacios.
La definición fue comunicada por Macri a los integrantes de la mesa ejecutiva del PRO, a quienes explicó que el intercambio con la secretaria general de la Presidencia había abierto una posibilidad para retomar el diálogo político después de varios meses de tensión y distanciamiento.
El ex presidente pidió que Ritondo participe del encuentro en su condición de titular del bloque de diputados nacionales del PRO, mientras que De Andreis asistirá como secretario general del partido y uno de los dirigentes de mayor confianza del ex mandatario. La representación elegida busca otorgarle al encuentro un carácter institucional y evitar que quede reducido a una conversación informal entre dirigentes.
Del lado del Gobierno, Karina Milei tomó una decisión similar al solicitar a Santilli y Martín Menem que participen de la reunión. El jefe de Gabinete, además, tiene una particularidad que puede favorecer el entendimiento: conserva vínculos políticos con dirigentes históricos del PRO y conoce buena parte de su estructura.
Sin embargo, el acercamiento no implica todavía un acuerdo político ni una alianza electoral. Macri dejó en claro que continúa siendo escéptico respecto de las posibilidades de alcanzar un entendimiento duradero con la administración libertaria. Al mismo tiempo, planteó que durante este año resulta necesario agotar las posibilidades de que al Gobierno le vaya bien.
Esa postura refleja la compleja discusión interna que atraviesa al PRO. Una parte de sus dirigentes considera necesario mantener la cooperación con Milei, especialmente en el Congreso, mientras que otros sectores reclaman una mayor diferenciación para preservar la identidad partidaria y llegar a 2027 con una propuesta propia.
Macri intenta ubicarse entre ambas posiciones. Su decisión de retomar el diálogo no supone abandonar las críticas hacia el Gobierno ni aceptar una integración automática con La Libertad Avanza. Por el contrario, el primer objetivo que planteó es reconstruir un marco de confianza que permita evaluar posteriormente si existen condiciones para avanzar hacia acuerdos más profundos.
La relación entre ambos espacios estuvo marcada desde el comienzo de la gestión libertaria por una combinación de coincidencias y enfrentamientos. El PRO acompañó numerosas iniciativas oficiales en el Congreso y aportó votos decisivos para la aprobación de proyectos impulsados por Milei, aunque las coincidencias legislativas no se transformaron en una alianza política estable.
En distintos momentos también se especuló con una integración más estrecha entre ambos espacios, pero las diferencias sobre la estrategia electoral, la identidad partidaria y la distribución del poder impidieron consolidar ese proceso.
El nuevo contacto entre Macri y Karina Milei modifica parcialmente ese escenario. La conversación entre ambos dirigentes permitió reabrir un canal directo y derivó rápidamente en una reunión entre las conducciones políticas de los dos sectores.
Para el Gobierno, el diálogo representa una oportunidad para fortalecer su capacidad de articulación política y legislativa. Para el PRO, implica explorar si todavía existe margen para una cooperación que no implique resignar autonomía.
La reunión será, por lo tanto, un primer test. No definirá el futuro electoral de ambos espacios, pero permitirá comprobar si existe voluntad política para superar las diferencias acumuladas y establecer nuevas reglas de convivencia.
Macri decidió dar ese primer paso pese a sus reservas. Su mensaje a la conducción partidaria combina cautela y disposición al diálogo: el ex presidente mantiene sus dudas sobre el Gobierno, pero considera que todavía es necesario intentar un entendimiento antes de cerrar definitivamente cualquier posibilidad de cooperación.