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Los bonos CER vuelven a ganar atractivo entre las inversiones que buscan superar los precios

  • La inflación de julio fue del 2,1% y llevó a los inversores a buscar alternativas capaces de superar el aumento de los precios.
  • Los bonos ajustados por CER volvieron a destacarse por ofrecer cobertura frente a la inflación y, en varios casos, una tasa real positiva.
  • La inflación núcleo se ubicó en 1,8%, un dato que el mercado interpreta como una señal favorable para una futura desaceleración.
  • Los títulos de corto y mediano plazo aparecen como opciones para reducir la exposición a la volatilidad de las tasas.
  • Los bonos que combinan CER y TAMAR permiten aprovechar tanto la evolución de los precios como eventuales tasas de interés elevadas.
  • Las expectativas de una inflación inferior al 2% mensual durante agosto podrían modificar el atractivo relativo de las distintas alternativas de inversión.

El dato de inflación de julio, que mostró una variación mensual del 2,1%, no generó una sorpresa significativa entre los inversores, aunque confirmó una leve aceleración respecto del mes anterior. Con una inflación acumulada del 19,3% durante 2026, el mercado comenzó a concentrar su atención en aquellos instrumentos capaces de preservar el poder adquisitivo y, al mismo tiempo, ofrecer un rendimiento adicional por encima de la evolución de los precios.

En este escenario, los bonos ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) volvieron a posicionarse entre las alternativas preferidas por los analistas. Estos títulos actualizan su capital de acuerdo con la inflación y, en varios casos, agregan una tasa real positiva, lo que permite buscar una protección frente a una eventual aceleración del índice de precios.

El resultado de julio estuvo en línea con las previsiones privadas. La inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que había alcanzado el 2,9% mensual, ya había anticipado un escenario de mayor presión sobre los precios. Sin embargo, uno de los datos considerados positivos por el mercado fue el comportamiento de la inflación núcleo, que excluye componentes más volátiles y se ubicó en 1,8%, frente al 1,6% de junio.

La evolución del componente núcleo alimentó las expectativas de una nueva desaceleración durante agosto. Algunas proyecciones privadas ubican la inflación del mes en torno al 1,8%, con la posibilidad de que vuelva a situarse por debajo del 2% mensual durante los próximos meses.

Para los ahorristas, el escenario plantea un desafío. Las tasas nominales anuales de los depósitos minoristas se encuentran aproximadamente entre el 16% y el 22%, por lo que la rentabilidad de las colocaciones tradicionales puede resultar insuficiente para superar el aumento de los precios si la inflación se mantiene cerca del 2% mensual.

Por ese motivo, los bonos CER aparecen como una alternativa para quienes buscan rendimiento real positivo. Entre los títulos destacados se encuentra el BONCER X30N6, con vencimiento en noviembre de 2026, que combina el ajuste por inflación con una tasa adicional. También aparece el TX26, con vencimiento en noviembre de este año, como una opción para quienes prefieren reducir el horizonte de inversión y la exposición a movimientos de precios.

En el tramo medio de la curva, los analistas también observan oportunidades. El TZX28, con vencimiento en junio de 2028, ofrece un rendimiento real cercano al 8,6% sobre la inflación, mientras que el Discount en pesos, con vencimiento en 2033, presenta un rendimiento que ronda el 9% adicional al CER.

Sin embargo, los especialistas advierten que los títulos de mayor duración requieren una estrategia de permanencia más extensa. La sensibilidad de sus precios frente a los cambios en las tasas puede generar volatilidad en el corto plazo, por lo que un horizonte de al menos seis meses puede resultar más adecuado para quienes decidan incorporarlos a sus carteras.

Otra alternativa mencionada es el TZX27, con vencimiento en junio de 2027. Su atractivo radica en que permite acompañar la evolución de los precios mediante el ajuste CER y sumar una tasa real positiva. En un escenario de inflación todavía elevada, ese mecanismo ofrece una cobertura directa frente a la pérdida de poder adquisitivo.

También aparecen opciones de tasa variable. El bono PBA27, emitido por la provincia de Buenos Aires y con vencimiento en abril de 2027, ajusta su rendimiento en función de la tasa TAMAR más siete puntos porcentuales. Su atractivo está vinculado con la posibilidad de mantener un rendimiento nominal elevado si las tasas de interés permanecen en niveles altos.

Entre las alternativas de mayor plazo se encuentran bonos duales que combinan CER y TAMAR. Estos instrumentos permiten capturar la evolución de la inflación o de las tasas de interés según las condiciones del mercado, ofreciendo una cobertura diversificada frente a distintos escenarios económicos.

Los títulos provinciales también aparecen entre las opciones consideradas. El PBA28, con vencimiento en 2028, combina ajuste CER con una tasa real adicional, aunque implica asumir el riesgo específico asociado a la deuda de la provincia.

De esta manera, el dato de inflación de julio volvió a poner en primer plano la búsqueda de inversiones que permitan obtener rendimientos superiores al aumento del costo de vida. Mientras el mercado espera una posible desaceleración durante agosto, los bonos CER y los instrumentos de tasa variable concentran buena parte de la atención de quienes buscan preservar sus ahorros y obtener una ganancia real.