Alquileres cada vez más pesados: el comercio santafesino busca alternativas para evitar el cierre de locales
El comercio minorista de la ciudad de Santa Fe atraviesa un escenario de creciente presión sobre sus márgenes de rentabilidad. La combinación de una menor actividad comercial y el aumento de los costos fijos obliga a empresarios y comerciantes a buscar nuevas estrategias para sostener sus negocios y evitar el cierre de locales.
Uno de los principales focos de preocupación está puesto en los alquileres. Desde el Centro Comercial de Santa Fe vienen manteniendo reuniones con empresarios y comerciantes para analizar distintas alternativas que permitan reducir el impacto de los costos inmobiliarios y garantizar la continuidad de los emprendimientos.
Jorge Baremberg, referente de la entidad, explicó que por el momento no se observa un nivel generalizado de incumplimiento en los pagos, aunque sí comenzaron a multiplicarse los acuerdos para cancelar alquileres de manera parcial o escalonada.
"Lo que preocupa es que el alquiler, que históricamente representaba entre un 5 y un 10 por ciento de las ventas, hoy en algunos casos llega al 15 o al 20 por ciento", señaló Baremberg.
El alquiler ya ocupa una porción mayor de las ventas
El incremento del peso relativo de los alquileres se produce en un contexto en el que los comerciantes también deben afrontar tarifas de electricidad más elevadas, mayores costos de financiamiento y una importante carga tributaria.
La combinación de estos factores está modificando la distribución de los comercios dentro de la ciudad y genera nuevas estrategias para reducir los gastos mensuales.
Uno de los fenómenos que comienza a observarse es la permanencia durante períodos más extensos de locales vacíos en algunos de los principales corredores comerciales.
Sectores como la Peatonal San Martín, Aristóbulo del Valle, Facundo Zuviría y General Paz registran mayores dificultades para encontrar nuevos ocupantes después de que un comercio abandona un inmueble.
Comercios que se mudan para pagar menos
Frente a los valores de los alquileres en las avenidas y zonas comerciales de mayor circulación, algunos comerciantes comenzaron a trasladar sus negocios hacia calles transversales.
La estrategia busca reducir el costo mensual del alquiler sin abandonar completamente la zona de influencia habitual del comercio.
En otros casos, los empresarios optan por reducir la superficie de sus establecimientos y concentrar la actividad en locales más pequeños.
Esta transformación también está acompañada por un mayor protagonismo de las ventas online y de las redes sociales. Para algunos comerciantes, combinar un espacio físico de menor tamaño con canales digitales permite disminuir los gastos fijos sin resignar completamente el alcance comercial.
El rol de las inmobiliarias
En este contexto, las inmobiliarias adquieren un papel relevante como intermediarias entre propietarios y comerciantes.
La necesidad de evitar períodos prolongados de vacancia lleva a negociar condiciones más flexibles en los contratos, especialmente cuando los costos de abandonar un local y poner en marcha un nuevo emprendimiento pueden resultar demasiado elevados.
El escenario obliga así a ambas partes a buscar alternativas que permitan sostener los alquileres comerciales en un momento de menor rentabilidad.
Mientras los comerciantes intentan preservar sus negocios frente a la caída de las ventas y el aumento de los costos, los propietarios también enfrentan el riesgo de mantener sus inmuebles vacíos durante largos períodos.
La combinación de ambas situaciones está generando una transformación en el mapa comercial de Santa Fe, con locales más pequeños, nuevos corredores en crecimiento y una mayor integración entre los negocios tradicionales y las plataformas digitales.