RAFAELA R24N

Perotti reivindicó la continuidad de las políticas de Estado y recordó su rol en la llegada de los Odesur a Rafaela

La inauguración del velódromo de Rafaela dejó mucho más que el corte de cintas de una obra emblemática para los Juegos Suramericanos Odesur 2026. Entre los mensajes de la jornada, uno de los más significativos fue el del exgobernador de Santa Fe, Omar Perotti, quien puso el acento en la importancia de sostener las políticas de Estado más allá de los cambios de gestión.

Perotti recordó que fue durante su administración cuando comenzó el proceso que permitió que Rafaela fuera elegida como subsede de los Juegos Odesur, una decisión que implicó años de trabajo, gestiones y planificación. Sin estridencias, pero con un claro contenido político, dejó en evidencia que las grandes transformaciones requieren continuidad y compromiso de distintos gobiernos para llegar a concretarse.

El exmandatario sostuvo que existen proyectos que exceden los intereses partidarios y que deben mantenerse en el tiempo porque representan oportunidades de crecimiento para las ciudades y las provincias. En ese sentido, consideró que la organización de los Juegos Suramericanos constituye un ejemplo de cómo una política pública puede atravesar distintas administraciones hasta convertirse en una realidad.

Al mismo tiempo, Perotti no dejó pasar la oportunidad de recordar cuál fue el punto de partida de esta historia. Como buen dirigente político, reivindicó el papel que tuvo su gestión en la candidatura de Rafaela y en las negociaciones que terminaron asegurando que la ciudad fuera una de las sedes del evento deportivo más importante de Sudamérica.

Su mensaje también dejó una enseñanza para la dirigencia política. Las obras de gran magnitud no pertenecen exclusivamente a un gobierno ni a un dirigente en particular. Son el resultado de decisiones que se toman a lo largo de varios años y que requieren que quienes asumen nuevas responsabilidades continúen aquello que beneficia a la comunidad.

Con esa reflexión, Perotti volvió a instalar un concepto que suele quedar relegado por la disputa política cotidiana: cuando existe una verdadera política de Estado, el objetivo debe ser garantizar su continuidad, independientemente de quién ocupe circunstancialmente el poder. Y los Juegos Odesur en Rafaela aparecen como un caso concreto de esa lógica, donde una iniciativa impulsada por una gestión encontró continuidad en las siguientes hasta hacerse realidad.