El Gobierno tomó distancia del caso Cerimedo mientras Milei cuestionó en redes la versión del ataque
- Fernando Cerimedo fue detenido en Bolivia y quedó a disposición de la Justicia de ese país por una acusación de tentativa de femicidio.
- El canciller Pablo Quirno afirmó que el Gobierno argentino no tiene una posición formal sobre el caso.
- Diego Santilli reclamó que se esclarezca el ataque contra Nadia Beller y que los responsables sean llevados ante la Justicia.
- Javier Milei evitó responder preguntas sobre Cerimedo, pero replicó numerosos mensajes vinculados con el episodio en redes sociales.
- Las publicaciones compartidas por el Presidente cuestionaron aspectos de las heridas y de la cronología del ataque.
- El caso volvió a poner bajo la lupa el vínculo entre Milei y uno de sus antiguos asesores de campaña.
El Gobierno nacional evitó asumir una posición institucional sobre la detención en Bolivia de Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei, acusado de tentativa de femicidio contra su expareja, la abogada Nadia Beller. Mientras el canciller Pablo Quirno buscó marcar distancia del caso y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reclamó que se esclarezcan los hechos, el Presidente utilizó sus redes sociales para replicar publicaciones que ponen en duda distintos aspectos de la denuncia.
Las declaraciones de los funcionarios se produjeron este jueves en el Hotel Alvear, donde se concentró la comitiva presidencial con motivo de la participación en un foro empresarial. Milei ingresó al establecimiento sin responder las preguntas de los periodistas sobre la situación judicial de su antiguo asesor.
Cerimedo fue detenido el martes en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, luego de un episodio ocurrido durante la noche del lunes en el que Beller resultó herida por disparos. La Justicia boliviana investiga al consultor por una presunta tentativa de femicidio, mientras el caso generó repercusiones políticas debido a su vínculo previo con el mandatario argentino.
Ante las consultas sobre la situación, Quirno sostuvo que el Estado argentino no tiene una posición oficial respecto del expediente y remarcó que se trata de un ciudadano argentino sometido a la Justicia del país donde ocurrieron los hechos. El canciller también reconoció que Cerimedo trabajó como asesor de diferentes dirigentes, pero enfatizó que actualmente no forma parte del equipo de Milei.
La respuesta buscó separar al Gobierno de las actuaciones judiciales que se desarrollan en Bolivia. La administración nacional pretende evitar que el vínculo que Cerimedo mantuvo con Milei durante la campaña electoral se convierta en un elemento que comprometa institucionalmente al Ejecutivo frente a una causa que tramita fuera del territorio argentino.
Santilli, en tanto, adoptó un tono diferente. El jefe de Gabinete se refirió al episodio como un posible atentado y manifestó su expectativa de que la investigación permita determinar qué ocurrió y quiénes fueron los responsables. Su planteo estuvo concentrado en la necesidad de que el hecho sea esclarecido y que, si se comprueba la responsabilidad penal, los involucrados sean llevados ante la Justicia.
La postura pública de Milei, sin embargo, se manifestó por otra vía. Aunque evitó responder preguntas en el Hotel Alvear, el Presidente replicó en su cuenta de X numerosos mensajes relacionados con el caso. Las publicaciones compartidas cuestionan distintos aspectos de la denuncia, entre ellos la naturaleza de las heridas sufridas por Beller y la secuencia temporal de los acontecimientos.
Entre los mensajes difundidos por el mandatario hubo publicaciones de dirigentes y referentes cercanos al oficialismo. Una de ellas correspondió a la diputada nacional Lilia Lemoine, quien vinculó el episodio con una presunta operación política y cuestionó el modo en que se estaba desarrollando la cobertura del caso.
Milei también compartió contenidos de otras cuentas afines que plantearon interrogantes sobre la cronología del ataque. Uno de los argumentos difundidos hizo referencia a una supuesta diferencia de algunos minutos entre una comunicación a los servicios de emergencia y el momento en que se habrían producido los disparos.
La actividad presidencial en redes contrastó así con la postura formal expresada por los funcionarios. Mientras Quirno sostuvo que el Gobierno no tiene una opinión institucional sobre la causa y Santilli pidió esperar el avance de la investigación, Milei contribuyó a instalar públicamente dudas sobre la versión de los hechos a través de sus propias interacciones digitales.
El episodio coloca nuevamente bajo atención el vínculo entre el Presidente y antiguos colaboradores de su espacio político. Cerimedo tuvo participación durante la campaña que llevó a Milei a la Presidencia, pero actualmente no ocupa ninguna función dentro de la administración nacional.
La investigación en Bolivia será la que determine las circunstancias del ataque, la eventual responsabilidad del exasesor y la consistencia de las distintas versiones que comenzaron a circular después del hecho. Mientras tanto, el Gobierno intenta mantener una separación formal respecto del expediente, aunque las manifestaciones del Presidente en redes mantienen el caso dentro de la agenda política argentina.